miércoles, noviembre 26, 2008
Je, je, je y vamos a probar otra vez la suerte...
Se perderá este post. No se perderá. La tarara sí la tarara no. Ande ande ande, la Marimorena. Bueno, vamos a ver si esto funciona o como siempre, el aburrimiento del siglo.
No, un poquito más, que así me voy a reír mejor. ¿Y si se pierde de nuevo este post? Pues otra vez a despotricar, que eso los españoles lo sabemos hacer de maravilla. Va en nuestros genes.
Como estoy de nuevo afónica pues mira que bien, me desahogo así mientras la pastilla de Bucometasana hace de las suyas y ayuda un poquito, que falta me hace. Estos madrugones con este frío repentino acaba conmigo. Y los alumnos tan generosos ellos proponiendo que me quede en casita resguardadita. Y yo erre que erre queriendo dar la unidad cuatro casi por gestos y usando la pizarra. Qué patética visión de la afónica cumplidora de su deber. Murieron con las botas puestas o casi...
¿Ya? Vamos a ver si se publica o no. Blogger, que no se diga.
Ya he perdido varios posts; ¿qué le pasa a Blogger?
No sé qué sucede pero me saca de quicio. Siempre lo mismo: está escrito el post, lo envío y por arte de magia ¡desaparece!, no se vuelve a saber dónde andará. Y lo dejo, abandono esto de la escritura a salto de mata de año en año. Sí, Blogger, tú pónmelo más difícil todavía...
¿Mi post sobre la noticia que daba en su blog Ramiro Villapadierna a propósito de Marcel Reich- Ranicki se fue a tomar viento? Pues por allí seguirá. Ni en borrador siquiera, qué gracia.
Y todo por no ser previsora, como ahora mismo mientras escribo éste, y no utilizar el procesador de texto de word. Me arriesgo otra vez...No aprendemos.
viernes, octubre 03, 2008
Música y calladita...
La voz de los docentes...La mía ¿dónde estará hoy? Es viernes y qué bien viene el fin de semana reparador. El mal está hecho: seguimos forzando la voz entre el ruido imperante por doquier. A toda costa les vamos a explicar lo que son los hipónimos y los dichosos hiperónimos, aunque tengamos que poner mil ejemplos para que entiendan lo que con tanta fatiga explico con ayuda de la querida pizarra.
Al final les mandé unos ejercicios y cuando un alumno, el más revoltoso, qué gracia, me llamó a su sitio para ver si lo llevaba bien encaminado, me sorprendió que finalmente lo había captado. Sí, había atendido a ratos. Pero me vio un poco seria y se centró en lo que le pedía sin rechistar más. Remoloneaba poniendo peros a las explicaciones y vi su juego. Mi garganta no aguantaba más cuando tocó el bendito timbre. Era mi última clase de la semana y me vine en silencio sepulcral hasta casa. El paseo me hizo olvidar el dolor y sobre todo la idea de que se avecinara una faringitis, la primera de la larga recua que soporto todos los cursos.
La operación de las cuerdas vocales no sé para cuándo la voy a dejar. No me apetece nada pero ya veremos si me decido.
jueves, septiembre 04, 2008
Me ha entretenido leer estos libros, que recomiendo.
El verano da para muchas cosas. Entre ellas la lectura sosegada de libros que habíamos dejado en la estantería con el cartelito de "Libros pendientes". No veía el momento de leerlos, pero por fin han caído. Paso a apuntar sus títulos:
EL TRABAJO GUSTOSO, de Miguel Ángel Lama
COMO UNA NOVELA, de Daniel Pennac
LA MULA, de Juan Eslava Galán
EL CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA, de Robert Fisher
EL GUARDIAN ENTRE EL CENTENO, de J. D. Salinger
PERDÓN POR ENSEÑAR, de Daniel Arenas
DOCTOR PASAVENTO, de Vila Matas
EL AMIGO MANSO, de Galdós
y para terminar, poemas sueltos, a salto de mata, de Valente y de Álvaro Valverde.
Son poquísimos en comparación a otros veranos. Pero me siento satisfecha de haber podido leer, por fin, después de haber visitado bastantes blogs donde ensalzan tanto a Salinger, El guardián entre el centeno. Y tengo que reconocer que me ha impactado. Es una novela entretenida, que te lees de un tirón, muy amena y con la leyenda que acompaña a esa obra, sobrecoge un poco lo de los asesinos en serie y todo eso; pero no se aprecia nada extraño en su argumento. La figura del adolescente siempre me interesa, por lo que la novela me ha gustado en ese aspecto. Las vivencias, la sensibilidad del protagonista, la manera de contarlo, de sentirlo, me ha interesado de entrada. Me he reído muchísimo, cosa a tener en cuenta bajo mi punto de vista, que es primordial a la hora de elegir una novela que tenga ironía, humor. Ahora lo necesito más que nunca y eso me mueve a leer depende de qué tipo de literatura.
El libro de Miguel Ángel Lama, El trabajo gustoso, me ha encantado. Es como si lo estuviera oyendo decir en voz alta. Sus clases diarias en la facultad pasan ante nuestros ojos y de verdad que le vemos...Me ha gustado mucho leer este libro que tenía mi hermana en sus estanterías y que ella me recomendó su lectura. Acertaba, como siempre.
El caballero de la armadura oxidada, una delicia. Me he reído como nunca también. No tenía ninguna gana que finalizara. Como los demás, que me daba mucha pena cuando llegaba a la última hoja. Si te quieres pasar un buen rato no dejes de leerlo. Yo ya lo he regalado a una persona que necesitaba la risa para salir del atolladero.
El amigo Manso, de Galdós, era una relectura y me gusta todavía más que la primera. No he finalizado porque me lo dejé en casa de mi madre y cuando vuelva retomaré el hilo. Me gusta muchísimo el estilo de Galdós y el personaje principal. Lo recomiendo de verdad. Todos me han hecho pasar unos buenos momentos, que de eso se trata en verano, de vacaciones, campando a nuestros fueros...
miércoles, agosto 27, 2008
Lectura del 12 de agosto con calor.
Ya no estoy en Galicia como yo querría, disfrutando de aquellos paisajes, esa lluvia y hasta ese fresquito que tanto añoro. Me volvería convenciada de que iba a estar en mi salsa. No con estos calores, que yo no lo resisto, pero me tengo que aguantar porque toca pasar calor, como está mandado en agosto.
Qué mejor lectura, ya digo: con calor, que este libro de Daniel Arenas PERDÓN POR ENSEÑAR, editado en Brosquil, de Valencia. Si es que su título me llamaba a gritos desde la estantería de la librería a donde fui a por el periódico y acabé llevándome los dos, el periódico y este libro mitad novela mitad ensayo de docente harto pero harto del sistema de enseñanza. Entonces no lo parecía, por el título creía que iba de actitud sumisa del profesor ante la audiencia; pero no, es la actitud del cabreado que está cansado de la dejación de funciones del ministerio, de esa indefensión del docente ante la sociedad cada vez más vandálica. Contra esa sociedad va la diatriba y a la vez, humilde que es aún quejándose el autor, pide perdón por desahogarse de esta manera.
Meditada manera, muy educada que pide perdón y todo pero que hace aflorar ese cansancio, ese agotamiento personal frente a los alumnos, muy pero que muy salvajes y zopencos a veces; los padres, los inspectores y equipo directivo, pero sobre todo frente a la tontería imperante en la manera de abordar los problemas que surgen ante la aplicación de la LOGSE.
Porque esas eminencias que gestaron la reforma en buenos despachos, fresquitos, lejos de las aulas, de los alumnos y sus problemáticas, todo muy bonito y teórico, esos C. Coll y Álvaro Marchesi entre una buena caterva de ausentes de las aulas, no contaban con esta desbandada, con estos problemas, con tanto dolor que causarían en los docentes que tenían ilusión por lo novedoso de la Reforma, que eran innovadores, que querían trabajar duro para subir el nivel del alumnado. No ha salido nada bien y ahora a recoger los platos rotos. Y la moral, por los suelos también.
A pesar del calor, me he sentido identificada en lo que cuenta. No hemos vivido la misma circunstancia pero estamos en el mismo barco. Él, como catedrático de instituto en un I.E.S valenciano, sabe que no hay que esconder las miserias, ni esconder la cabeza sino que tenemos que ser críticos y ante todo, crítica constructiva, para hacer que mejore nuestra labor como enseñantes y exigirle a las altas personalidades del mundo de la educación de este país, que luchen por una educación de calidad apoyando al profesorado, quien en última instancia está solo ante el peligro.
Este ejemplo de un profesor que ha dado un paso al frente y ha mostrado su quehacer diario tendría que darnos que pensar. Y sobre todo con valentía, a cara descubierta.
Animo a que lo lean. Ya digo que no es solo ensayo sobre el sistema educativo, es también una novela maravillosa sobre la vida de estudiante de ese profesor, sus recuerdos de su publo, la gente con la que convivió en esas etapas estudiantiles, las vueltas que dio su vida, etc. Me ha gustado esa manera de novelar que denota una gran sensibilidad sobre todo el mundo de la infancia, su infancia.
lunes, julio 14, 2008
Libros del verano.
Ahora sí tengo tiempo libre para saborear libros que esperan con paciencia que lleguen las vacaciones. En el día a día es casi imposible robar tiempo a las obligaciones cotidianas. Durante el curso escolar siempre acabo sacando algo de tiempo para leer obritas y relatos cortos, que leo disfrutando de cada palabra; generalmente después de comer, casi en la siesta. Luego viene corregir exámenes, trabajos y todo lo que conlleva la enseñanza.
Hoy es el día de la profesora de vacaciones. Sí, me tengo que seguir ocupando de la familia, todo lo que es obligación. Pero ya me puedo permitir leer en cualquier momento libre como este ensayo que he cogido de la biblioteca de mi hermana, que tentas veces me recomendó y que no tenía tiempo de leer. Como una novela, de Daniel Pennac.
He captado la indirecta de nuestra mala conciencia a veces con el titulillo de que no tenemos tiempo para la lectura tranquila, por el puro placer de leer, sin el agobio por un trabajo escrito, etc. Qué reconfortante esas palabras. Cómo no echar de menos mis veranos de estudiante leyendo todo lo que caía en mis manos.
Visitábamos la librería como quien visita un santuario. Nos recomendábamos títulos imprescindibles y prometíamos intercambiarlos. Las lecturas entre amigas que sentían que el verano era más llevadero en la piscina con un libro apetecible entre las manos, a la sombra, mientras aguantábamos sin bañarnos en tropel. Buscábamos, de la manera que fuera, la concentración entre la gente bulliciosa y la música ambiente de los éxitos del verano.
Uno de esos veranos di con un autor ruso que había en mi casa. Me puse a leer
PABELLÓN DE CÁNCER, de Aleksandr Solzhenitsyn. No entendía algunas cosas, me resultaba un poco deprimente y agobiante, pero conseguí acabarlo, me interesaba el tema y su estilo narrativo. Pero también es cierto que no es el mejor libro para un verano feliz y despreocupado con las amigas en la piscina.
Posteriormente me lancé en veranos sucesivos con ARCHIPIÉLAGO GULAG, también de A. S. Es decir, que volvía a la carga sobre el sufrimiento humano, mientras mi entorno era afortunadamente de lo más divertido e inconsciente. Me impresionó tanto que me avergonzaba un poco de la vida muelle que llevábamos después de haber terminado 3º de BUP. Pero se me pasaba pronto la tristeza en cuanto me zambullía con mis amigas hartas ya de sol en el agua fresquita de la piscina y armábamos el jaleo de siempre mientras hacíamos planes para la tarde eterna en aquella ciudad de provincias tan aburrida. Nos cansábamos de todo, nunca teníamos suficiente diversión.
Estos días que la tv ha hablado de Solzhenistsyn no he podido dejar de recordar esos veranos nuestros, cuando creíamos que el dolor y la tristeza sólo habitaban en los libros, que nosotros sólo teníamos que disfrutar de nuestro bien merecido veraneo, aunque fuera en la piscina municipal con la pandilla.
Etiquetas:
Paniel Pennac y Solzhenistsyn.
lunes, julio 07, 2008
Milagros
Ha luchado contra un mal bicho. Se ha defendido con un valor y una fuerza sobrehumana.
Era previsible que la victoria no estaría nunca ya de su mano. El desenlace nos ha dejado a todos terriblemente mal: su familia, querida hasta el límite; sus amigos, tan fieles y preocupados por ella; compañeros, siempre puestos al teléfono interesándose por su enfermedad; esos conocidos, que se informaban por mi familia, por mí misma, tan atentos y buena gente.
Nosotros estamos aún que no nos creemos este desenlace tan triste, que nos deja sin fuerzas para aceptarlo. Sólo nos queda el recuerdo de ella, su maravillosa sonrisa de las fotografías de cuando era ella, cuando estaba bien.
Sí Álvaro, ella era la bibliotecaria de pelo rizado que siempre tenía una palabra amable y se deshacía en risas. Luego, más tarde, cuando se dedicó a la docencia, de profesora era igual, exigente en su trabajo sí, pero muy buena amiga, muy humana con los demás y desbordando amabilidad a su paso por donde iba. Muchas gracias por tus palabras en tu blog (que Felisa nos ha avisado, porque no entrábamos en internet desde hacía tiempo. Mi hermana te apreciaba y te admiraba muchísimo.
Sé que nosotros no la olvidaremos nunca, pero mucha gente la va a echar de menos y tendrá un recuerdo cariñoso hacia MIla. Por los buenos momentos vividos.
sábado, abril 26, 2008
"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí"
Estábamos en la clase leyendo sobre la narrativa, los relatos cortos y microrrelatos. Leímos el microrrelato de Augusto Monterroso y ninguno lo entendió y, menos, saboreó. Decían que cómo se habría quedado después de escribir eso. Que no era un relato ni nada, si acaso un título, apurando mucho, mucho, decía otro en plan estricto. "Vamos, profe, que usted nos pide cien palabras para el relato nuestro, y ahora viene este Monterroso, y se escaquea, nada más que siete palabra, qué bien, y es escritor y todo." "¿Le pagaron por escribir esa parida? ¡Yo también quiero ser escritor así!"
La clase era la última de la mañana ¿cómo esperaba que estuviesen? Ya andaban algorotados con la proximidad del puente y nos costaba la vida misma que atendieran a las explicaciones. Pero ahora sí estaban participando todos del debate. Nadie defendía a Monterroso. Si fueran jueces, ya estaría a la sombra. Qué poca caridad...
Uno que nunca traía nada a clase, ni libros ni cuadernos, ni nada de nada, se erigió en argumentador del reino. Qué verborrea, qué fluidez lingüística.¿ Dónde aprendió esta criatura repetidora tantas maneras de decir lo mismo: que era una bazofia el tal relato, que para decir eso, mejor se hubiera quedado calladito, el Monterrosa o como se llamara? Pero lo decía él, el que siempre permanecía en silencio, ajeno a nosotros y nuestras explicaciones en la pizarra, ausente de todo y como adormilado.
Marisa, que participaba siempre, miró con total despecho al ausente-perpetuo que estaba a su lado en la última fila de la izquierda. No dijo nada en esta ocasión. No se atrevía ante una jauría de perros salvajes; esa ola de todos en contra de Monterroso ni le iba ni le venía, pero no abría la boca. Quería irse tranquila a casa luego con esos cafres camino de la estación.
Laura habló un momento y dio en el clavo. Todos se le echaron encima. Siempre tan valiente dando su opinión, contra viento y marea. Le hice un gesto aprobador y sonreí viendo que se volvía y peleaba defendiento su postura. Los otros rugían ya. Era la alumna más brillante de la clase. Y no le costaba serlo. No estudiaba en exceso, solo atendía maravillosamente en las clases: era todo ojos y oídos. Ya estuviera con fulanito o menganito y estuvieran desarmando bolígrafos, reventando típex, ella centrada en el asunto. Testaruda y valiente como la que más.
Se unió Toni en la defensa. No convenció, pero fue escuchada con total silencio. La dejaron exponer que la imaginación era más poderosa en la literatura que en el mundo de los sueños; que ella lo había entendido así. Después Toni se puso terriblemente colorada, como si fuera a explotar de un momento a otro.
A Luisma le tuve que echar al pasillo un rato, a ver si se calmaba y no se peleaba con todos los de su fila. También le había sorprendido tirando una tecla del ordenador a Paco Pintado. Le había visto, pillado "in fraganti" ¡ y lo negaba delante de mis narices! "¿No me pondrá un parte por esa tontería? Si no lo vuelvo a hacer más, en lo que queda de curso... No me ponga parte, no lo hago más..."
No me había dado cuenta de que ya quedaban tres minutos para que tocara el timbre de final de clase. De algunas clases ya estaban saliendo los alumnos y se empezaban a guasear de Luisma, sentado en el suelo del pasillo. Le dije que entrara y que me explicase qué había querido decir Monterroso con ese microrrelato. "Cualquier cosa se puede contar en un relato corto, ese sueño interrumpido del dinosaurio, que a mí me hubiera gustado que lo contase él, en vez de dejar que yo lo imagine. Porque mis películas favoritas son las de los monstruos y dinosaurios, esas de Jurasic Park que me las he visto mil veces.
Nos fuimos de la clase riendo, no sin antes recordarles que tenían que entregar su relato o microrrelato en la próxima clase de lengua, después del puente.
miércoles, abril 09, 2008
Música a destajo
Ayer tuve empacho, pero de los buenos, de música. No es que sea excepcional que escuche toda la música que pueda. Pero ayer me pasé. Hoy no había manera de levantarme para madrugar y acudir con diligencia a mi trabajo(hoy la diligencia se quedaba acostadita y yo maldiciendo mi suerte camino a la calle nada acogedora de lluvia intensa).
¿Qué escuché de música? Pues de todo. Por la mañana mientras desayunaba en paz y sosiego(nadie necesitando nada de mí y yo rumiando mis pensamientos, aparte de dando cuenta de una tostada con aceite)rehusé a escuchar a Jiménez Losantos para que no estropeara ese momento de relax. Sí, ya sé que gracias a él me pongo al día de las grescas diarias y hasta me río con sus decires y guasa matutina. Nada,nada a escuchar a Eros Ramazzotti. No todas las canciones porque dos CDs no daba tiempo.
Cambié a Pastora y a La quinta estación. Buscaba las que más me gustaban y como fui caminando al trabajo me dio tiempo de oír unas pocas. Hasta a Miguel Bosé, justo antes de poner el pie en el umbral y suspirar hondo porque ya me estaba viendo venir a alguien que diría lo siguiente al escuchar lo que yo escuchaba de Bosé:"¿Y esa música te gusta?!Pero si no sabe cantar ni ná!" Deja, deja. Apaga y entremos con una sonrisa a la batalla.
De vuelta a casa puse bien alto a Antonio Orozco casi enterito. Me dio tiempo de escuchar a Calamaro y su Flaca que apenas escuché entre el ruido de Doraimon de la televisión que las niñas estaban viendo tranquilamente.
Después de comer apagué la televisión que mi marido había dejado puesta y que ya nadie veía para seguir con las canciones: Calamaro, Fito, Diana Navarro, Alejandro Fernández, Sabina, M-Clan, Estopa y llegué hasta Luz Casal. Ya había arreglado toda la cocina, había puesto orden en el rincón más recóndito de la casa y me disponía a salir de nuevo. La peluquería. Allí escuché todo el repertorio completo de Carlos Baute, R. Martin y Alejandro Sanz. Me tocó esperar un buen rato, claro. Y la cabeza me estaba ya doliendo, y eso que no habían empezado conmigo. La charla de peluquería también me estaba cansando, no digo que no. Pero qué quieres. De allí no me iría hasta que no me adecentaran la cabeza, por mucho que me doliera.
LLegué a casa escuchando el sonido de la lluvia intensísimo que parecía que nunca había llovido con esa fuerza. El campo iba a estar precioso, así que todo sea por eso, aguantarse con la tromba de agua. Sevilla iba a estar de maravilla con todo embarrado en la feria. El monotema de la peluquería me salía a borbotones y hasta yo misma me daba la matraca con la feria y el agua.
Por la noche antes de irme a dormir escuché todavía más música. Ya el Ibuprofeno había hecho su efecto después de cenar. Mientras revisaba unos exámenes Il Divo estuvo sonando una y otra vez. Hasta que me puse a leer a Andrés Trapiello y me quedé dormida. Cuando desperté me sentó fatal comprobar que eran las dos y que qué hacía trasnochando un martes, yo, la esclava del horario a machamartillo.
domingo, febrero 17, 2008
Despotrique lo que usted quiera.
Estamos afortunadamente en una Democracia, así que usted puede hacer uso de la libertad de expresión. ¿Le parece mal un candidato en las elecciones? Pues póngale a parir, haga burla y chacota hasta del lunar más recóndito de su persona. ¿No aguanta una institución porque siente que se le revuelven las tripas sólo con oír su nombre? A saco, a por ella, a desprestigiarla y tirarla por los suelos y soltar sapos y culebras encima de ella. Es lo más normal, y estaría feo que no lo hiciera usted: sirve de terapia, ya verá qué bien se va a quedar cuando suelte la bilis amarga que le reconcomía por dentro.
jueves, febrero 07, 2008
MIGUEL LABORDETA
http://www.ctv.es/USERS/cpralcoben/antologia/miguellabordeta.htm
Me he encontrado con esta página y con un poeta al que recuerdo haber leído en la facultad, poco, deprisa y corriendo, lo normal entre el barullo de autores de los que te tienes que examinar después. Miguel Labordeta me ha quedado pendiente desde entonces. ¿Cuándo será su hora? Ya toca, creo yo.
MIGUEL LABORDETA
RETROSPECTIVO EXISTENTE
Me registro los bolsillos desiertos para saber dónde fueron aquellos sueños. Invado las estancias vacías para recoger mis palabras tan lejanamente idas. Saqueo aparadores antiguos, viejos zapatos, amarillentas fotografías tiernas, estilográficas desusadas y textos desgajados del Bachillerato, pero nadie me dice quién fui yo.
viernes, febrero 01, 2008
A FINALES DE ENERO Y PRINCIPIOS DE FEBRERO
28 de enero: Celebramos Santo Tomás.
-¿Pero no tenemos que venir el lunes?, ¿De verdad hay puente?
-Sí, puente para todos. No nos vendrá mal a los demás. Ya me llevo para corregir vuestros controles sobre el adjetivo. Así no me aburro.
29 de enero: A clase y cinco horas seguidas sin levantar cabeza. Vaya lumbago que he cogido por ordenar armarios después de corregir. Qué extraña manera de celebrar Santo Tomás.
- ¿Las notas? ¿Ha corregido los exámenes?
-No las he traído. Están en mi casillero en la sala de profesores, luego voy a por ellos. Por favor, abrid por la página 112.
30 de enero: Día de la Paz y la No Violencia.
-¿No estás cansada?
!Estos niños agotan a cualquiera!
-Un poco, y encima con lumbago recorriendo las calles para informar del día de la Paz, vigilando que ningún alumno se nos escape. ¿Tienes más hojas para ese grupo que ya ha terminado de repartir? Espero que no los hayan echado a una papelera... Luis, lo que nos faltaba. Se me ha olvidado la cámara para hacer fotos del encuentro en la plaza.
-No te preocupes, con mi móvil hago unas cuantas. Yo estoy para el arrastre. Acostumbrado a estar todo el día sentado, no veas cómo llevo la caminata tras estos vándalos.
-Ah, y los orientadores no tenéis que bregar con treinta niños en el día a día jejejeejje Las fotocopias para los tutores cansan menos que estos potros salvajes. Anda no me hagas reír que me duele mi lumbaguito, por Dios...
-¿Y dónde se han metido el grupo 6 y el grupo 7, que los he perdido de vista?
- Estarán en la pastelería es. Cómo si los viera. ¿Ves a Martín Rico? Allí están congregados sus adláteres. En vez del reparto, a la rica chuchería. Vamos a por ellos, pero sin correr, que me va a dar algo.
-Deja, voy yo, mujer. Vigila al grupo de Valle y su cuadrilla
-31 de enero: Como una rosa. Se fue el lumbago pero vino la organización de la semana cultural. Prisas, prisas, prisas.
¿A qué hora será la conferencia?, ¿Qué alumnos podrán ir?,blablabla.
-1 de febrero: ¿Quién se apunta a la comida? Al tablón de anuncios, se ha dicho.
-2 de febrero: Algunas reprimenda a los destrozones de lo ajeno. Viejos recuerdos del rap "Violencia en las aulas" que tengo en mi mp3.
-¿Quién ha sido tan salvaje que ha destrozado este teclado?
-Yo no he sido; ya estaba cuando me senté en ese sitio. Y el ratón ha desaparecido. De verdad que yo no he sido esta vez. Pero ya verás como me las voy a cargar de todas maneras. Y me expulsan sin haber hecho na de na. Ahora, que mi padre viene de todas, todas...
lunes, enero 21, 2008
Cuatro libros y una película.
Esperaba haber acabado el libro Palomas de guerra, de Paul Preston antes de comentar nada aquí, pero me parece que tardaré en llegar al punto final de la obra. No puedo estarme quieta con este libro y seguir avanzando página tras página. No me había pasado con libros de este tipo, pero qué quieres, con Palomas, no llego a la página 433 ni aunque me lo proponga. Muy entretenido no es. Te atiborra de información y acabas mareada. Entonces te vas a las fotos de esas “palomas” y sientes más curiosidad por sus vidas. Vuelta a leer fragmentos aquí y allí de unas y otras: Mercedes Sanz- Bachiller, Nan Green, Priscilla Scout- Ellis, Margarita Nelken y Carmen Polo. Las vidas de esas mujeres durante la Guerra Civil son tan distintas que te planteas cómo ha ido Preston a fijarse en ellas para su trabajo de investigación. Sorprende la minuciosidad con que rastrea en sus vidas. Es un alarde de meticulosidad y curiosidad sin límites por parte de Preston.
El caso es que no es excesivamente aburrido, he leído cosas mucho más engorrosas por lo prolijas y mareantes (anda que Fernando Sánchez Dragó no me ha sacado de quicio llevándome por vericuetos y a mal traer con sus Muertes paralelas, que tampoco he finalizado, porque necesito aire fresco de otros libros más “normales” que no ofrezcan tanta información a diestro y siniestro, que sigan una línea menos enrevesada y nos lleven a buen puerto sin marear la perdiz a troche moche.
Me gusta complicarme la vida yo solita. No hay libros por ahí…¿Será por libros?
Bueno, el caso es que me atrae mucho el de Preston, pero ya digo que me cansa. Tengo que leer mientras una obra de Carlos Arniches y me río mucho, mucho mucho. Vuelvo al de Sánchez Dragó (cojo oxígeno y me sumerjo con un allá vamos resignado, pero vamos avanzando, qué narices): luego me encuentro con el de Jesús Ferrero Las trece rosas y cómo no lo voy a releer si acabo de ver la película y salgo asqueada. Uf, qué bodrio. Nada que ver con las dos novelas que tratan ese tema del fusilamiento de esas menores. Uno el de Jesús Ferrero: Las trece rosas; y el otro, el de Carlos Fonseca: Trece rosas rojas . A ver, qué no me gusta la dichosa película… por mucho premio que le quieran dar. Lo siento muchísimo, oiga. Otro día lo cuento.
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