sábado, abril 29, 2006
La Guerra Civil Española de El Mundo se acaba.
Mañana saldrá el último número de la colección que he seguido con verdadero entusiasmo. Al principio leí con más dedicación. Ahora, últimamente, con el problema de mis ojos, apenas he visto las maravillosas fotografías, que me interesan mucho y algunos artículos que me llaman mucho la atención. Espero que cuando ya tenga las gafas de cerca pueda sumergirme de una vez en la obra. Hoy por hoy es el periodo histórico que más me interesa conocer, junto con la Segunda Guerra Mundial.
Creo que es una obra de carácter divulgativo, para todo tipo de público, que no viene nada mal en este momento de la memoria histórica. Tal vez para los historiadores sea poco rigurosa esta colección. Evidentemente ellos son expertos en la materia y no va necesariamente para ellos, sino que quiere aproximar esos años 1936-1937-1938-1939, mes a mes, con los hechos de mayor relevancia histórica, a un tipo de lector interesado en esos años, en esos personajes históricos y sin unos conocimientos librescos demasiados extensos. El objetivo de acercamiento a unos hechos de la historia se ha conseguido desde mi punto de vista humildísimo. Ya me gustaría que hubiera más iniciativas de este tipo.
Contratiempos.
Después de unos días de reposo para mi vista cansada, volvemos por aquí para dejar constancia de que algunos contratiempos me han impedido varias de las actividades que acostumbro realizar en mi rato de ocio. A saber: leer lo que caiga en mis manos casualmente; leer lo que me obligue mi trabajo; leer lo que yo vaya deliberadamente a buscar en internet; leer la novelita que tenga empezada por las noches. Todo gira en torno a la lectura, diréis vosotros. Sí y diréis bien; últimamente es lo que más me apetece del mundo. Y sin embargo, mis ojos no responden como debieran y empezamos a tener problemas de vista cansada. Literalmente cansada y bien cansada.
Ahora no conforme con llevar gafas para lejos también tendré que llevar gafas para cerca. Y junto a ellas las gafas de sol. Y si ya es un poco molesto salir de casa con las gafas para lejos y en cuanto sale el sol ponerme las gafas para sol, ahora, para más "inri", también vamos a poder poner a prueba mi habilidad para cambiar con soltura las gafas de sol para ponerme las gafas para cerca, si me da por leer algo que lleve letra pequeña. Y todas esas gafas en el bolso, junto a un montón de cachivaches que siempre son imprescindibles de todas todas. Y junto a una botellita de agua Fontvella, como la que ayer dejé a medio cerrar y me puso el bolso de pena, todo lleno de agua. Eso tiene el no ver de cerca las cosas...
Ay, qué buen tratado "de senectute" íbamos a escribir si nos pusiéramos.
lunes, abril 17, 2006
Vacaciones y carretera.
Quién no ha circulado por esas carreteras con ese recuerdo del anuncio publicitario de la Dirección General de Tráfico permanentemente entre ceja y ceja. Y si encima llevabas la radio puesta y escuchabas el número de muertos en las carreteras hasta el momento ya es que te crispabas de los nervios. Se esperaban cien o así y todavía faltaban para esa cifra...¿serías tú y los tuyos? ¿te tocaría engrosar el listado de la gente que sufre un accidente automovilístico debido a la velocidad excesiva o la imprudencia temeraria o al descuido más tonto?
Yo no conduzco y me muero de miedo al pensar que tengo que llevar el coche. Mi marido dice que gente como yo nunca cometerá imprudencia ni temerá los controles en la carretera. ¿Cómo que no? ¿No podría sufrir un accidente igual yendo de copiloto y sin comerlo ni beberlo ? Desde luego nunca lo provocaría al volante. Sería demasiado respetuosa no solo por mi seguridad-precavida en límites insospechados-, sino por el otro, el que se cruzase en mi camino. Demasido miedo puesto en la balanza a la hora de conducir por esas carreteras muchas veces infernales llenas de insensatos, borrachos, chulos, "asesinos", muchas veces merecedores de ese nombre, porque no se les ocurren más que maldades para acabar con los que van cumpliendo las normas.
De todo hay en las carreteras, pero si te fijas mínimamente verás que predominan los de ese grupo más de lo que se puede tolerar. Sobre todo en las operaciones salida de vacaciones. De infarto. Más que morir de accidente mueres de rabia e impotencia ante tanto desalmado suelto y que nunca nunca nunca son pillados in fraganti.
Venimos pesimistas después del viaje. Claro, a nosotros no nos pasó nada
pero vamos a tener que dar la razón a los del anuncio ese tan catastrofista. ¿Nos molestó verlo por tv? Pues hoy más nos molesta ver que siempre acaban dando en el clavo.
martes, abril 11, 2006
Libros empezados.
A día de hoy tenemos algunos libros desperdigados por toda la casa y pendientes de ser acabados:
-Fiestas bajo las bombas, de Elias Canetti. Ya voy por el final -final, pero no lo remato. Es que no quiero acabar su lectura. ¿Tan interesante es? Más que interesante. Y mira que odio algunas veces esa actitud endiosada, soberbia y antipatiquísima del escritor en algunos capítulos; sobre todo del final, cuando cuenta recuerdos de Iris Murdoch, su amante de aquella época. Cómo la presenta. La pone a caer de un burro. Con qué saña emprende la venganza a toro pasado. Pero qué quieres; puede más mi admiración de la manera de narrar que tiene, su particular visión de las cosas que nos presenta casi desde un pedestal. Mucha bilis tuvo que haber tragado en sus años ingleses, porque este libro refleja bastante amargura, celos, odio, desprecio. Y la manera de presentar el ambiente cultural de la época, en el estruendo de las bombas cayendo en Londres bombardeado por los alemanes en la batalla de Inglaterra.
-Diarios, de Victor Kemplerer. Sigo leyendo a salto de mata y no sé si llegaré a terminar estos dos libros testimonio de lo que fue la vida diaria en la IIGuerra Mundial en Alemania.
-Los amores difíciles, de Italo Calvino. Los relatos se adaptan más a mi manera de leer. Me voy, vuelvo, continúo ahora, lo dejo por meses...Ya digo, comodísimo para no perder el hilo de la historia con tantas interrupciones.
Ah y por si no tengo exámenes para leer, que me he traído del instituto para corregir durante las vacaciones, también me esperan los libros de lectura que les pusimos a los alumnos como obligatorios. Verdaderamente ésos son los únicos que no pueden esperar, que ya estoy cogiendo con un entusiasmo que me asusta. Sobre todo los exámenes son de un ameno...
Intentando cosas.
¿Le funciona hoy a todo el mundo especialmente mal internet ? ¿Me pasa a mí únicamente? Estamos listos, en cualquiera de los casos. Llevo una hora queriendo escribir algo aquí y que si salta el antivirus mil veces, que si esto que si aquello.
Vamos a experimentar con www.youtube.com
sábado, abril 01, 2006
Betty Boop.
Para qué se me ocurriría poner en el ordenador el DVD de Betty Boop para comprobar que venía bien. Llegó mi hija mayor y se sentó a mi lado y claro, ya un capítulo llevó a otro. Yo no me podía resistir al encanto de esos dibujos de no sé qué época, pero por lo menos de la quinta de Popeye. Mi hija era la primera vez que veía a la "más dulce muñequita" andando con ese garbo y salero y esa vocecita de ingenua. Las canciones de los años cuarenta por lo menos.Nos quedamos encandiladas durante un buen rato. Ni pestañeábamos, tan sorprendidas por la perfección de los dibujos, el colorido, la historia tan alejada al uso de lo que vemos hoy día en los dibujos que echan por la tv. Y de eso entiendo un rato, porque creo reconocer a todos los personajes que pululan por todos los programas infantiles, que vistos en compañía de niños pequeños es una gozada inigualable.
Claro que te cansas más la vista mirando la pantalla del portátil, que si lo ves en el televisor, pero no parecía importarnos. Al cabo de unos cuantos capítulos y en la siesta, hora sagrada, más sagrada aún en esta primavera calurosa, mis ojos dijeron hasta aquí hemos llegado; y, en consecuencia, me fui al sillón
(mi querido sillón de la sala), muerta de sueño. Ya vería a Betty con mi otra hija: me iba a tocar de todos modos..."Anda, que yo no he visto la película, mami, pónmela a mí y la vemos juntas. Pues mi hermana sí la ha visto y yo no; eso no vale." Pues claro que sí, igualdad ante todo. ¿ De qué otra cosa vamos a saber mejor las madres?
Literatura en Extremadura.
Vino bien la limpieza que se hizo en el departamento de Lengua del instituto. No limpieza del suelo, muebles y todo eso que se hace diariamente cuando salimos para casa después de nuestra jornada hasta las tres de la tarde; sino poner orden a toda esa caterva de manuales, libros de todos los pelajes y sabe Dios las cajas de exámenes del año de Maricastaña. Todo allí campando por sus fueros, con más o menos orden aparente.
Salió un libro que me interesaba mucho leer titulado Literatura en Extremadura, siglo XX. Antología didáctica de textos, de Miguel Ángel Lama y Luis Sáez Delgado. Está publicado por Los Libros del Oeste, 2003.
Ni tenía idea de que estuviera en las estanterías, ni mi compañero de Departamento que me lo ofrecía por si quería leerlo. Claro que me enfrasqué al momento en esa antología de la producción literaria de los más representativos autores extremeños: Luis Chamizo, Eugenio Frutos, Arturo Barea, Manuel Martínez Mediero, Delgado Valhondo, Gabriel y Galán, Pureza Canelo, Gonzalo Hidalgo Bayal, Álvaro Valverde, Luis Landero, Dulce Chacón, Javier Cercas, Jesús Sánchez Adalid, Justo Vila, etc. En ese orden, saltando de un autor a otro y leyendo sin parar ese día; y los siguientes ya en mi casa. A muchos ya los había leído, pero otros ni me sonaban. Ahí sí que tenía lagunas que ya era hora de remediar. De Arturo Barea no he leído nada y me quedo con ganas de leer La forja de un rebelde porque ya recuerdo después de leer un cuento de la antología que me lo recomendaron en C.O.U. Desde entonces anda pendiente de que me decida. Y sin saber que era extremeño. Cuánto desconocimiento...Como no saber quién era Eugenio Frutos. Y cuidado que he puesto veces IES "Eugenio Frutos" cuando estuve dando clases en Guareña. Ni me picó la curiosidad entonces.
Todavía tengo aquí el libro y no me canso de reconocer que mi compañero de estudios de la facultad en Cáceres, Miguel Ángel Lama, ha realizado una importante labor divulgativa de las obras de estos novelistas, poetas, con la meritoria pretensión de que se tenga un conocimiento mayor de esta literatura extremeña, de indudable calidad literaria, a la vez que tan desconocida para nosotros mismos, que vivimos en Extremadura y, con una expresión muy de por aquí, que se la tomamos prestada a los andaluces:"no echamos cuenta" de lo nuestro.
Pues por mí que no quede. Desde aquí hago la recomendación de esta interesante antología para iniciarse en la historia literaria ligada a Extremadura . Nadie quedará defraudado.
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