martes, febrero 27, 2007

Cine de estreno.

Aquí http://web.estrenosdivx.com/index.php puedes hartarte de cine, películas de actualidad, los estrenos de ahora mismo. Mira qué bien si tienes el Utorrent, Bitorrent o cualquiera de los programas que puedes descargar en la misma página. ¿Qué películas quieres ver de las que están anunciadas a bombo y platillo? ¿El Fauno, quizás? Pues también está. Algunas todavía aparecen con subtítulo, pero todo se andará, ya mismo están. Yo, como siempre, soy la última en darme de bruces con páginas de estas. Y por casualidad me he topado con esta web. El que no se informe en cuanto a cine es porque no quiere, claro. O no se entera de qué va la película jejejeje

domingo, febrero 25, 2007

Germán Coppini.

Leyendo una entrada de la Bitácora del tigre a propósito de Golpes Bajos, me he puesto yo también a rastrear por la red qué ha sido de ese grupo de los ochenta que tan buenos momentos me hizo pasar con sus canciones originales como ellas solas. Si no cómo olvidar su "Cena recalentada" que he visto en Youtube y me parece que en el vídeo se pasaron con las pintas, no sólo con las del protagonista, sino con las de todos; a ver ese Germán Coppini sentado a los pies de la cama del muchacho que vaya, no tiene desperdicio. La letra de esa canción siempre he hizo reír y ahora, indudablemente más. Me gustaba y me sigue gustando. Pero lo había olvidado. Ha desaparecido del panorama musical este artista o no se deja ver fácilmente. Los carrozas que adorábamos sus canciones, le echamos de menos y sentiríamos que se desaprovechara tanto talento en la composición de canciones siempre terriblemente originales y frescas. Germán Coppini, vuelve a tu ser. http://www.youtube.com/watch?v=IHKKV6alL0M

sábado, febrero 24, 2007

"Sucedió una noche"

A mí me gusta muchísimo sentarme frente al monitor tranquila y ver una película como la que vi ayer por la tarde, titulada "Sucedió una noche", de Frank Capra. Cine clásico de los que nunca me aburro y que por más que vea siempre me sorprende la magnífica actuación de los actores, el guión y la puesta en escena de una historia que siempre me hace sonreír. Ella, la protagonista es Claudette Colbert, que no me dice nada en otras películas, pero que en esta me encanta cómo interpreta a esa odiosa hija de papá que hoy día veríamos encarnarse en un ser como Paris Hilton (aunque más a lo bestia, cargando más las tintas sobre la tonta caprichosa que se aburre de ser rica riquísima). Con el papel protagonista masculino,Clark Gable (para mí siempre impronunciable, o lo más confundiendo su nombre y apellidos al modo paleto Glar Cable) me sucede que no podría pensar en ningún actor más adecuado para ese pepel de periodista caído en desgracia. Es que lo borda. Y qué fotografía con esa fotogenia congénita de "El Rey". Está maravilloso. No dudo de su buen hacer en otras películas posteriores y tan importantes como esta de 1934, pero en esta película me parece un actor como la copa de un pino. Y qué bien pega con Claudette en toda la película. No me extraña que recibieran hasta el apuntador tantos Oscars: Mejor película(Frank Capra),Director( Frank Capra), Actor( Clark Gable), Actriz etc Cinco premios, que no se lo salta un gitano... Pero nada de que me guste algo que ha obtenido tanto premio por doquier, por ese prestigio que da un premio. Cuántas películas han conseguido premios en tantos sitios y qué quieres, me dejan indiferente; porque me parecen bodrios, lo mire por donde lo mire. El prestigio que da un premio no me dice nada cuando me enfrento con el producto y si no me gusta, amigo, pues se dice y santas pascuas. Por de pronto no la vuelvo a ver más veces, con una ya está bien y da gracias, como me pasa con películas como la que estoy comentando, que me engancha en todo y que seguro que volveré a poner otra vez y disfrutaré del buen cine en estado puro, sin zarandajas de los Oscars ni cosa que se le parezca. Es que soy muy fans de Frank Capra también y como otros idolatran a tanto fatuo de ahora mismo (cómo están con los Oscars, madre mía qué pesadez) yo me quedo con los directores de la quinta de mi abuelo.

martes, febrero 20, 2007

¿Para qué sirve la literatura?

Cuando me preguntan en la clase qué es eso de la filología y les cuento qué es lo que tuve que estudiar, en qué consistían las clases en la facultad de filosofía y letras, se me quedan mirando como si vieran a una extraterrestre. No dicen nada los que saben estar, se comportan bien. Los otros, los que siempre tienen la boca abierta para preguntar o afirmar lo que sea, todo les vale con tal de ser protagonistas perpetuos en las horas de clase, se extrañan de que alguien sintiera interés por la literatura, porque, en resumidas cuentas, ¿para qué sirve la literatura?. Entro a saco algunas veces, les explico, les digo más o menos esto, http://culturitalia.uibk.ac.at/hispanoteca/Literatur-Spanien/Sirve%20de%20algo%20la%20literatura.htm Pero depende de qué curso;hay cursos y cursos de la E.S.O. En algunos creo que la explicación está sobrando, porque me parece estar hablando en arameo.

viernes, febrero 02, 2007

Publicidad a macha martillo.

¿Puedes escuchar sin un sobresalto de pánico el anuncio completo que hacen de Marina DÓrs? No sé si es manía persecutoria o qué, pero es escuchar la voz cantarina de Anne contanto (¿o cantando?) las excelencias de un chequeo preventivo en Marina DÓrs y mi corazón se dispara en una taquicardia angustiosa. Tardo bastante en recuperarme, porque suelen repetir el dichoso anuncio hasta la saciedad, en una cadena de televisión, en una de radio, en lo que sea, no te vayas a olvidar de irte de vacaciones a Castellón o donde diablos esté instalado ese microcosmos de la felicidad más absoluta. Muy bien. De acuerdo. Anne nos ha convencido. Venga, vámonos a Marina DÓrs, que no la vamos a encontrar a ella, pues seguramente estará en el Caribe con su Fuster y su vida de alto nivel- es amigo íntimo del Príncipe Felipe, ahí es nada-. Hoy, mientras cabeceaba en la sobremesa, vi por televisión un primer plano de Anne muy recatada tras unas gafas de sol, gorra que tapaba su rubia melena nórdica y ropa muy moderna y de colorido indescriptible por su variedad cromática. No iba sonriendo con esa cándida sonrisa de chica guapa -que -lo -sabe que suele lucir en sus programas y anuncios. Esta vez era sorprendida por la competencia cuando no quería informar sobre su vida privada ( le preguntaban por su ex, el bailarín Igor Yebra, claro) y huía como podía del acoso de los pertinaces, impertinentes y bocazas de la telebasura. Es verdad que el estilo de una y de otros es completamente distinto. Hay educación y buenas maneras en Anne y zafiedad en los otros . No tienen nada que ver. Pero al final todos están abordando los mismos temas que, por lo visto, interesan sobremanera al público que mira la tele: la vida de los famosos, de la gente de moda, etc. De la gente realmente valiosa, pocos hablan. No les interesa ni a unos ni a otros. Se dejan para esos programas ladrillo que no ve nadie, por ser a unas horas intempestivas que no hay quien pueda ver. Pasa como con las buenas películas: primero los bodrios y luego la calidad para quien resista y no se duerma. A ciertas horas, no seamos tan bestias de ponernos a pensar en grandes problemas de la humanidad. Así, en la hora de la siesta (ojo, es muy saludable, ya lo han vuelto a repetir en Francia) tendrás que reírte con las monerías de los monos de verdad de la 2 o, si lo prefieres, con los orangutanes que pululan por la de Tele5. Total, es para ir cogiendo el sueñecito mejor, de puro aburrimiento por lo repetitivo que resultan los actos de sus protagonistas.

jueves, febrero 01, 2007

Tristeza.

Esta semana he visto por televisión distintas noticias que me han dejado una tristeza en el ánimo difícilmente superada. El caso de esos niños ecuatorianos que han muerto en un incendio absurdo. Impresiona sólo de imaginar ese desastre familiar. Niños de menos de un año, otro un poquito mayor, muertos; y los demás, accidentados en el incendio de su casa de alquiler. La madre y la abuela de los niños,también accidentadas, fueron ingresadas en un hospital y tuvieron que ser dadas de alta para poder asistir al entierro de los niños muertos. Gente inmigrante de Ecuador que había venido a España en busca de una vida más estable, mejores condiciones para los niños, colegio, vida normal, huyendo de la miseria. La desgracia empezó a rondarles en diciembre del 2006, hace nada, con la muerte del padre de esos niños. ¿Se puede imaginar mayor desgracia? Siete niños se quedaron huérfanos de padre y esa viuda tuvo que hacerse cargo de su dolor, por la pérdida del marido y en adelante,el cargo ella sola del futuro de sus hijos. ¿En qué condiciones vivirían? Los asuntos sociales del ayuntamiento del pueblo de Teruel se iban preocupando de ellos; tal vez ropa, comida, ayuda en casa. Gracias a esas ayudas iban sobreviviendo. ¿No les daban medios para pasar estos días invernales de nevadas sin cuento? No deberían tener ayuda para el frío por parte del ayuntamiento. Cuando le pidieron una estufa a la señora dueña de la casa que habían alquilado, ésta se la proporcionó. Esa estufa de gas, esa catalítica, como decía la dueña en televisión, fue puesta en su casa para que se calentaran en estos días tan fríos (imaginarse Teruel). No querían usar la chimenea de la casa por miedo y fueron a encontrar la muerte, gracias a la dichosa catalítica, que se incendió por estar cerca de una cortina. Estaban los niños muy pequeños y estaba la estufa. El frío era insoportable tal vez y se quisieron calentar un poquito más. Alguien acercaría sin querer la estufa. Eran niños de cerca de un año y con una estufa.¿Es difícil imaginar el desenlace en una situación de imprudencia, debido a la mala suerte que ha estado rondando a esa pobre familia de inmigrantes? En otras circunstancias, ojalá se hubieran dado, se hubiera quedado todo en un susto. Esta vez ha ido a saco la muerte. Todo acabó en un terrible incendio difícil de sofocar por los bomberos de Teruel debido a las condiciones que reunía la vivienda. Me ha dado mucha pena. Lo he sentido mucho cuando contemplaba en televisión el escenario de esa macabra historia. Y no nos podremos poner nunca en el lugar de esa pobre mujer que ha perdido tanto en tan poco tiempo.