jueves, diciembre 06, 2007

Aloe vera.

Tenía las manos agrietadísimas y nada, ningún remedio podía con ellas. Parecían las manos de una trabajadora del campo maltratadas por el viento, el agua , la dura jornada laboral y la poca crema que recibían en ellas. Deshidratadas y ásperas como una zapatilla de esparto. Y dolían, vaya si dolían en ese estado. Su trabajo era tan estresante que cada media hora realizaba dos gestos mecánicamente. Uno era beber agua, tuviera o no tuviera sed. El otro pintarse los labios con un carmín rojo como una amapola. El agua le provocaba tener que ir al servicio, lavar las manos y secarlas en la maquinita endiablada que las dejaba medio secas y que tenía que rematar con un pañuelo de papel. Otras, a veces, las dejaba secarse al aire y se iba pasillo adelante, dándose toquecitos en los pómulos, tan pálidos frente a los labios esos tan rotundos y prominentes. La gente en la oficina estaba enloquecida. Ella no hacía caso a nadie y se limitaba a beber más agua. Era bueno para el riñón. Oía las voces del jefe como quien oye llover. Ya se calmará el pedazo de cangrejo este. Una vez se fijó en las manos de su compañera Matilde. Así de refilón vio sus maravillosas uñas pintadas de laca de uñas clarita." Manicura francesa, qué bien le sienta con esos dedos largos y delgados". En contraste sus manos parecían dos mazacotes enrojecidos tanto como sus labios. Parecía que se había resfregado su carmín por la piel de las manos. "Feísimas. Menuda diferencia" Matilde se dio cuenta de que contemplaba sus manos con repulsión. El gesto era un poema. La dejó con la palabra en la boca, porque Matilde ya le iba a recomendar una crema para esas manos tan desastrosas. Fue al servicio y vino con las manos perfectamente secas y cada vez más enrojecidas. Hasta su carmín parecía deslucido. ¿Se estaba comiendo los pellejitos de los labios? "Para de una vez, mujer, que te vas a ir a casa hecha un cromo. Anda, quítate ese color de labios y date esta barra de aloe vera. Mira cómo me ha dejado a mí los míos. Y esta crema Bodygel también de aloe vera para las manos; si pareces un Cristo... Tienes una piel tan sensible como la mía y que ya ves, si no te la cuidas, cómo quieres que luzca . Anda que no le dedico yo horas a su cuidado. Ayer compré una maceta de aloe vera y al entrar por la puerta de mi casa, el mameluco de Javier no tuvo otra ocurrencia que decirme si pensaba comerme poquito a poquito la maceta, que lo había visto por la tv, que daba buen resultado las hojas troceadas y peladas, para no sabía qué. Le dije que pensaba hacer una ensalada con ella para cenar, con mayonesa estaba riquísima....y por poco no le da algo. Qué risa me pasé viendo su cara. Creía de verdad que la loca obsesionada por la piel llegaría a comerse la maceta. Bueno, todo es proponérselo. Tú, vete embadurnándote bien con esta crema y ya me cuentas. "

viernes, octubre 05, 2007

Crispación y nervios a mansalva.

Las emociones fuertes deben de gustarnos mucho, más o menos como el café cargadito. Es malísimo para la salud, tanto lo uno como lo otro, pero la cabra tira al monte quieras o no quieras. Por la mañana temprano, a eso de las siete aproximadamente mi despertador me deja el oído invariablemente sordo durante dos segundos: lo que tardo en despertarme, recordar dónde está situado el dichoso ruido infernal y encender la luz. En ese estricto orden: no he llegado aún a lograr encender la luz totalmente dormida, pero quién sabe lo que´llegaremos a hacer cualquier día de estos. Vamos, que con el cabreo de despertarme en lo mejor del sueño no veo más que situaciones irritantes: frío, dolor de cabeza, abotargamiento, para qué seguir. El desayuno consiste en un buen café como a mí me gusta, no terroríficamente bien cargado, pero tampoco lo contrario, un aguachirle... Disfruto de ese momento con sentimientos contradictorios: los que experimento cuando oigo la exasperación de Jiménez Losantos, don Federico, echando la filípica a alguno de su selectivo muestrario. Me tengo que reír de cuando en cuando porque lo cuenta con un humorismo que seguro que leído sabría a más. Yo suprimiría el sempitermo "en fin", con el que suele rematar la faena de ridiculización del más pintado. Y da paso a las noticias locales y yo ya he despertado verdaderamente y me enfrentaría al gigante Goliat de mis obligaciones diarias con el arrojo de los que saben lo que quieren y van tras ello. Energía por un tubo y hasta de buen humor. Al trabajo de buen humor, quién lo diría. Pues me voy como no vengo. El regreso es una mezcla de cansancio físico, agotamiento psicológico, derrumbe y sin ganas siquiera de comer al ver el telediario y llenarme los ojos de visiones morrocotudas: los vascos y las vascas de las tierras vascas lanzando objetos a los policías que huyen del encontronazo sin zurrar la badana y dejan el patio revuelto, con los nervios de todos a flor de piel. Hala, a hartarse de ver desorden y encontronazos por todas partes. Los políticos diciendo erre que erre y no saliendo de ahí. Con orejeras puestas. Y la ciudadanía cada vez más obcecada en "porque yo lo valgo" y " a ver quién lo dice". Hay más chulos que nunca y agobia tanto desparpajo mostrenco. Eso no tiene que ser bueno para la salud - qué telediarios más violentos y crispados-y más con el estómago vacío. Menos mal que por la noche ni veo las noticias ni oigo programas de radio. Nada de buscar las pesadillas nocturnas ,crispadas también ellas. Nos relajamos con un buen libro, que nos trae cuenta.

miércoles, agosto 29, 2007

Para pocas risas estamos.

Finalizando el verano, no queda ya nada, el sentimiento dominante es el de la tristeza, el abatimiento, el lloro y el permanente dolor en el corazón. Da igual que nos sea cercano (a veces tanto) o más o menos conocido el difunto del que hablemos. Su nombre lleva a cuestas una retahila de sucesos, anécdotas, vivencias compartidas o no que nos dejan los ojos melancólicos y el alma en un puño cuando no una opresión molesta en la garganta. Siempre tratamos de sobreponenernos. ¿Tanto cuestan unas lágrimas que no queremos desperdiciar? ¿Para qué mejor ocasión las andamos reservando?. La gente es así de correcta, no pierde el autocontrol en público. Bah, eso se dice rápidamente cuando no te llega el dolor como una saeta en el punto débil y preciso. Y más a traición, como son los verdaderos duelos. Esos te dejan para el arrastre y para de contar. En la vida hay muchos momentos así. Los toreamos como mejor sabemos. A veces los acontecimientos nos pueden y tenemos que tener paciencia para que sepamos aceptar lo inaceptable. Hoy escuché fortuitamente en la calle a un señor muy mayor que replicaba a otro "El tiempo nos acaba llegando a todos". Tendría una buena porción de tiempo acumulada, pero seguro que quería más en esas condiciones: podía salir a dar el paseíto, se encontraba más o menos bien con su existencia achacosa. Pero el plazo se iba cumpliendo. No se podía evitar ese permanente avance de un tiempo que siempre nos espera para alcanzarnos. Subía hacia mi casa y al oír esa conversación me di menos prisa por llegar. Para qué tanto tanto... ¿No podemos dejar de correr diariamente para llegar a mil quehaceres? ¿No podemos parar ni un solo instante a ver cómo nos sentimos?. Pero llegar tenía que llegar: me esperaba la comida, llevar la compra etc. El mismo runrún diario tenía que seguir para que no nos sintiéramos descolocados. Las noticias sobre muertes inesperadas y súbitas estaban esperándome en ese despliegue de medios que hacen todas las cadenas de televisión. Me entristecieron por igual la de Umbral y Puerta. Ponía en la balanza a uno y a otro y me daba mucha lástima esa pérdida valiosísima de la literatura, sin haber podido entrar en la Real Academia después de todo. Ahora todos hablando tan bien de un escritor con mayúsculas y un periodista original y divertido a pesar de su gesto adusto y serio como de ofendido perpetuo. Ya nos empaparemos de Francisco Umbral por los artículos que nos esperan en todos los periódicos (en El Mundo de hoy tenemos bastantes cosas para leer en un monográfico titulado "Umbral inmortal". Seguro que nos dará más pena que se haya ido para siempre alguien así, con esa cultura y ese saber hacer.) Pero Antonio Puerta es otra persona que ha muerto acompañado de multitudes tanto de Sevilla en pleno como del mundo deportivo. Este sevillista de 22 años no tenía que haber muerto de esta manera tan terrible. Infarto tras infarto se fue dejando una mujer destrozada a punto de dar a luz. No es justo, la vida es cruel. Hace un año la felicidad más absoluta en el terreno profesional con su equipo y la llegada de su primer hijo y en el 2007 todo lo contrario, la pérdida de todo lo conseguido, la muerte que llega inesperadamente y le arrebata a su familia y amigos lo único de lo que no es dueño. Tan joven y tanto por vivir que se va definitivamente. Así estamos, con unas ganas locas de que algo nos saque de tanta meditación y ensimismamiento.

miércoles, julio 25, 2007

Lecturas en hora de siesta.

No ha hecho calor hasta ahora. Tenemos un verano como lo hubiera pedido yo, de vacaciones pero sin el calor sofocante, sin esos agobios de todos los años. Nada de eso: días de libertad, de hacer lo que nos apetece, escuchar música, leer, ver películas que estábamos esperando ver desde hacía tiempo, salir, pasear hasta cansarnos, ir de compras...deambular buscando por ahí cualquier cacharro que nos parece imprescindible. Verano tranquilo de baños pasando un poco de frío. Me encanta este verano. Al menos lo ya disfrutado. Y de lecturas qué decir. Me zambullí por fin en la novela de Justo Vila LUNAS DE AGOSTO sobre la Guerra Civil en Badajoz. Ese agosto insufrible de calor, violencia y muerte en Badajoz, al principio de la guerra civil. Lo leía entusiasmada por la historia narrada. Me llevaba el libro en el bolso a cualquier parte y pretendía ponerme en el lugar de los personajes, aterrados por los bombardeos y el miedo a lo que se les iba avecinando. No podía dejar de leer los testimonios de uno y otro bando. Cómo se veía la misma realidad de distinta manera, según luchases con unos o con otros, aunque igualados en el miedo a lo que pudiera pasar en ese agosto del 36. La muerte presente siempre en ellos. Las atrocidades y salvajadas cometidas... cómo ver ya la ciudad y no sentir estremecimiento al pasar por Puerta de Palmas, la Alcazaba, parque de la Legión, Puerta Pilar, antigua plaza de los Toros... Me parece que ya he dicho en otro post antiguo que Justo Vila es un buen novelista que sabe enganchar al lector y no dejarle tranquilo con su narración hasta que no acaba de leer la novela entera. Y luego a releer, vuelta a empezar. No vayas a haber perdido en el camino de la curiosidad por la historia narrada algún dato valioso para comprender el final. Querrías una continuación de esa historia y sabes que no te queda más que la imaginación. Completar la historia con figuraciones tuyas, con el desarrollo de otros personajes que se quedan por el camino, como ese Veneno, que conocimos en LA AGONÍA DEL BÚHO CHICO y que aparece de repente y nos saca de dudas en cuanto a la vida que llevó al final. Muy galdosiano. El tipo de libros que querrías que siguiera la moda literaria actual de las quinientas páginas o más. Porque nos interesan sus personajes, su trama, su estilo narrativo y disfrutamos leyéndolas.

lunes, julio 09, 2007

» Luis Eduardo Aute » Slowly Por más que me encuentre un tesoro en las fuentes del nilo, quiero bailar slowly tonigth.y aunque seas la Monalisa o la Venus de Milo,quiero bailar slowly tonigth.por más que yo sea una bestia y tú seas tan bella,quiero bailar slowly tonigth, my love. Ya puede caernos encima un diluvio de estrellas,quiero bailar slow with you como aquel time, goes by so slowly, i hunger for you shalalaslowly, slowly Por más que nos pille el estúpido de tu marido,quiero bailar slowly tonigth, tonigth y aunque enamorarme de ti me lo tengas prohibido, quiero bailar slowly tonigth, my love por más que no pueda comprarte un collar de diamantes quiero bailar slowly tonigth, sweethearty aunque nunca llegue a ser harrison ford como amante quiero bailar slowly with you como aquel, at the end of the rainbow you'll find a pot of goldoh oh shalala slowly, slowlypor mas que aparezca la grúa y se lleve mi coche quiero bailar un slow with you tonight por mí que reviente el planeta en confeti, esta noche quiero bailar un slow with you tonigth.y como parece que el corto verano se acaba quiero bailar slowly tonigth. Seamos al fin Salomón y la reina de Sabah I want to dance slow with you como aquel dream, dreamshalalala slowlyi know you want to do it so slowly, so slowlyoh baby baby be mine tonitgh so slowly so slowlyoh baby baby let's hold us tight so slowly so slowlyi know you want to do it so slowly, so slowly Las canciones nunca me las aprendo. Tarareo cuatro palabras y ya no sé seguir. Viendo la letra que acabo de sacar de una página de lyrics (ya me contagié y voy a hablar ya así, anda) me parece que es más interesante no saberse la letra, dejarse llevar por la música que es lo que me gusta de la canción de Luis Eduardo Aute. Ah y me encanta la versión de Mikel Erentxun y Diego Vasallo. Otras voces que enriquecieron su versión con una menera distinta de interpretarla también muy acertada. No, no está nada mal, como todo lo que hacían. Para mí buena música, auténtica, de verdad. Buenas voces, originales, con letra y música muy trabajadas que no nos cansa escuchar. Aunque no nos aprendamos la letra y luego no podamos más que tararear sus canciones.

domingo, julio 08, 2007

¿Crowded House?

Una canción que se oye continuamente por la radio, a la hora que sea, y que me gusta bastante es "Un agujero en el alma", de Pedro Javier Hermosilla, de su álbum "Tres y..." Es una versión de un clásico de los años 80 titulado "Don´t Dream It´s Over", de la banda Crowed House, que tantas veces escuché y que aún hoy no me canso de escuchar las veces que sean necesarias. Las nostalgia se vuelve machacona e imposible cuando se quiere salir con la suya, hay que dejarla. Las dos versiones son igualmente buenas. Cada una tiene su aquel y me encantan. ¿Por qué echar a la basura una de ellas y no saborear sus valores, solo porque una esté inspirada en la otra?. Siempre me han gustado las versiones, ver cómo un compositor trata determinado tema, cómo sonaría en otra voz o voces, qué salida musical le daría otro a una canción todo un clásico. Así que las dos me gustan, la original y la de Hermosilla, sirven para transmitir estados de ánimo y dejarnos pensativos. La primera nos recuerda a demasiadas cosas de esa época en que no teníamos internet, por ejemplo. Nos quedábamos sin saber cómo se titulaba una canción que nos gustaba, su intérprete, de qué hablaba su letra. Hoy le damos al Google o a YouTube y nos proporciona toda la información y podemos escuchar esa canción determinada y las demás de la trayectoria musical del grupo, su evolución en el tiempo. Vamos que si no sabemos todo lo habido y por haber de la canción de marras, es porque estamos saturados de información. Es otra época, impensable entonces. ¿No es agradable para todo aquel curioso por naturaleza esta facilidad tremenda que tenemos ahora? Y sin embargo apenas tengo tiempo para ese deambular por la información internauta. Antes sí tenía todo el tiempo del mundo a mi disposición !pero no existía internet! Lástima. Nuestra generación sale perdiendo en tantas cosas... Aunque nunca se sabe. Quizás disfrutamos el doble que los yogurines, que lo tienen todo fácil, están acostumbrados a este progreso y a los adelantos técnicos, que se preguntan cómo hemos podido divertirnos con la mitad de las cosas que tienen ellos. Es un misterio insondable para sus cabecitas, que no les vamos a desvelar los prehistóricos que conocemos a Crowded House y disfrutamos tanto de su música.

lunes, julio 02, 2007

Mario Benedetti - Archivos de voz

Mario Benedetti - Archivos de voz Atracón de textos sabrosos que dejan sin habla. Buenísimo encuentro al dar con esa web. La voy a visitar a menudo, ya lo creo. ¿Y la voz de Mario Benedetti? Me encantó también. No me la imaginaba así; y es tan cercana como sus palabras. Todo un lujo poder escuchar las voces de los escritores que nos encandilaron con sus palabras y su pensamiento.

lunes, junio 25, 2007

Pendiente de una llamada.

Mientras espero una llamada que se producirá de aquí a nada, no se me ocurre nada mejor que escribir cuatro cosas para matar el tiempo. Primero telefoneé con el ánimo de solucionar un problema y no di con la persona adecuada. Toca esperar, pues esperamos con la impaciencia típica de la que yo tampoco me voy a librar. Tengo muy cerca un libro de Mario Benedetti titulado PRIMAVERA CON UNA ESQUINA ROTA y me he puesto a leer mecánicamente a la espera del sonido del teléfono. Llevo ya sesenta páginas de densa historia, muy acongojante esto que nos cuenta de lo que pasó en su país latinoamericano y como veo que la espera puede durar horas dejo el libro aparcado por un momento y quiero evadirme de la pesadumbre que me producen esos sucesos tristes ( un encarcelado por motivos políticos, una niña privada de la compañía de su padre, una mujer desesperanzada etc.) y miro distraídamente un "Hola" en lo que predomina es justamente lo contrario: qué bien les viene todo en la vida a algunas personas que hacen un pacto con el diablo y no envejecen nunca, qué chollo más grande pertenecer a ese hatajo de frívolos consumistas estupendos cuya única preocupación en la vida es recibir pocos radicales libres y sentirse frustrados si ven una arruga en su frente. Sus yates, sus mansiones están ahí para aminorar tanta frustración de sus vidas estúpidas, gracias al cielo. Me reconforta saber que el dinero no da la felicidad, a pesar de todo. No lo iban a tener todo a su favor, decimos los envidiosos en nuestro fuero interno. Es que los juguetes nos gustan a todos, a pesar de que eso no lo diremos muy alto a los cuatro vientos, no vayamos a ir al mismo saco de estúpidos consumistas. Vade retro. Volvamos a lo sustancioso del libro. Mejor será porque la tontería es muy contagiosa, pero que mucho... El libro de Benedetti me hace sentir la vida real, la vida tal como sucedió en ese Uruguay tan lejano en el que llegaron a suceder horrores y del que la gente salió como salió. Tanto que contar y de tantas maneras. Recuerdo que este invierno, en esas interminables horas de clase con la variedad más absoluta de alumnos, leímos un fragmento en la clase con ellos. Venía en el libro de texto de la asignatura de Lengua Castellana de 2º de ESO: El capítulo de"Beatriz.(Las estaciones)". No conocía ese libro, aunque me sonaba. La lectura me encantó. Me hizo saborear cada palabra y me imaginé una niña desvalida que se quiere hacer la fuerte. Añoranza, nostalgia, tristeza. Los alumnos captaron perfectamente esas sensaciones que se transmiten con las palabras del texto y recuerdo esa sesión como una de las mejores del curso. Hubo silencio absoluto, y ya es difícil que tal situación se produzca en las clases. Y menos con la lectura y la comprensión lectora. Sin embargo, les gustó mucho el fragmento del libro ( hasta los revoltosos, que no dejan explicar en clase, estaban como petrificados...) y estuvimos trabajando con él, sin que nos diéramos cuenta de la llegada del recreo; se había pasado tan rápida la clase con Mario Benedetti y su Beatriz que me apunté su título para conseguir el libro en la librería. Hoy lo estoy leyendo y se me ha pasado a mí el tiempo volando en su compañía, no dándome cuenta de que la llamada de teléfono que espero ya no se producirá hoy, a estas horas.

viernes, junio 08, 2007

Películas de los ochenta. La mujer flambeada.

No puedo recordar en qué año vi La mujer flambeada, de Robert Von Ackeren. Ni el cine en que la vi ni con quién. Es como si el recuerdo se detuviera exclusivamente en los planos de Gudrun Landgrebe y Mathieu Carrière, ambos bellísimos, buenísmos actores y ¿cuántos los conocen fuera de Alemania? Pocos, la verdad. La película me gustó mucho después de sorprenderme en gran medida. Me la apunté en la agenda de las películas favoritas y ahí quedó la cosa. Más tarde me encontré con el libro en una biblioteca. Mira qué bien, me dije, veamos si hicieron una buena adaptación. Lo leía con mucho entusiasmo en cada momento libre que tenía entre estudio y estudio (andaba en exámenes finales de la carrera y me servía de relax absoluto rememorar esa historia vista ya en la película). Me encantó también y fue a parar su título a la misma agenda en la sección de libros favoritos. Me olvidé de película y libro y hoy, vete a saber por qué razón, me ha venido a la cabeza ese título. No sé si existe en vídeo, pero no me importaría volver a ver la película, para ver si con el paso de los años sigue siendo una de mis favoritas o ha perdido comba. El libro se quedó en la biblioteca pero todo tiene solución con Lacasadellibro o similares. Este rastreo por internet es justo lo que yo necesitaba para estar relajada en mi tiempo de ocio; sobre todo después de corregir exámenes sin cuento y tener los ojos medio cegatos de tanto leer.

jueves, junio 07, 2007

Optimismo de Coca-Cola.

La otra noche caí derrumbada en el síllón, el mejor sitio donde me quedo dormida ipso facto (iba a decir en un plis plas pero me he contenido) . Nada más sentarme pasaban por televisión el anuncio de Coca-Cola con su optimismo a cuestas. Me quedé embobada mirando con el entusiasmo en los ojos, a la vez que en los oídos. La música es de Simple Minds (Don´t you forget about me). Gracias, Google, por proporcionarme la respuesta. No recordaba quién la cantaba y acabo de consultarlo. Hacía años que no la escuchaba por níngún sitio y van los de Coca- Cola y la sacan del baúl de los recuerdos. Me sigue encantando esa canción. Ya ha llovido desde que esa banda la compusiera. Pero está intacta en su perfección. Maravillosa.Yo pertenezco a esa generación de la que habla y por eso me ha tocado la fibra sensible.http://www.youtube.com/watch?v=puYuR7vVVo0 Ah, pero una matización: hemos sobrevivido mejor los de cuarenta que los de treinta...¿O no? Estamos tan campantes, después de hanto hándicap que nos hemos tenido que echar en las espaldas. "No bebes para olvidar, bebes para disfrutar". Hala, dejad la cervecita y el tinto quitapenas y dadle a la botella de Coca-Cola. Bien fría en estos días agobiantes, por favor. Y que suene bien alta la música de fondo (lalala, lalala,lalalaaaaa)

lunes, junio 04, 2007

Eduardo Mendoza.

Acabo de leer en El País de hoy lo que dice Eduardo Mendoza ("Refundación") a propósito de los mencheviques, con esa guasa que tiene que salir por donde sea. "Tras el triunfo de la Revolución, estuvieron a favor y en contra de la colectivización y de que el nuevo régimen fuera demócrata o dictatorial. El partido contaba con una fracción conservadora, otra extremista y otra moderada. Lenin, que no era un tipo dubitativo, les resolvió todas las dudas de golpe. Primero los borró del mapa y luego mantuvo vivo su recuerdo a base de denuestos." Esos expulsados de la Historia, antiguallas, como los denomina Mendoza, serían muy atractivos para él, por lo raro, extraordinario y atípico que se da en política a día de hoy. Domina tanto el desencanto en la sociedad, o por lo menos, en una parte importante de la sociedad española que está harta de según qué políticos. Queremos cosas nuevas o no tan nuevas. De lo que ya andamos sobrados es de cínicos. Da igual el partido político que sea. Los hay a montones. No estaría mal que una vez que ha desempolvado a esos mencheviques, nos presentara el mismo Mendoza con mayor profundidad su programa electoral, que tiene que ser de una enjundia desquiciante. Vamos, que a Eduardo Mendoza seguro que no le daban gato por liebre. No es fino él ni nada. El sentido del humor en grado sumo y al poder. Mejor al principio, que no al final siendo la irrisión de todo Cristo.

lunes, mayo 14, 2007

ttp://www.euskonews.com/0367zbk/gaia36705es.html

Página de internet sobre una lectura de Miserias de la guerra, de Pío Baroja. Una delicia más que nos encontramos casualmente y que recomendamos. Me ha encantado el libro y ahora lo recomiendo a todo el que recale por mi blog. Si no tenéis el libro, podéis abrir boca con esta lectura en la que participa su sobrino Pio Baroja( llamado como él) No me imaginaba que la guerra civil hubiera sido de esta manera, como lo cuenta Baroja. Cómo pone a los milicianos, a los del gobierno, a todo quisque. Menudos elementos por todas partes. Y de los anarquistas, que él mismo lo había sido, habla pestes. Todos son unos ladrones y vulgares rateros. Desde luego nada que ver héroes revolucionarios. Uf, agobia solo imaginar lo que tuvieron que pasar la gente de la calle que no quería meterse en cuestiones políticas, que quería vivir en paz. La violencia que tuvo que sufrir. Tantas muertes absurdas, arbitrarias que no llevaron a nada. El "paseo" como venganza de algunos, por ignorancia muchas veces. Los trepas de la sociedad que se hacen de lo que sea con tal de medrar. Si toca pegar tiros, se tiran, si toca comulgar se comulga. Cuánto falso e hipócrita por todas partes. Y ese León Carnicer con sus orgías y sus excesos, cuántas personas perdieron la vida por su culpa, qué criminal. Pío Baroja se vale de ese personaje principal Evans, militar inglés de 60 años que lo observaba todo y podía ver la esquizofrenia colectiva, como alguien que está de paso por España y ve con clarividencia que no traería nada bueno esa guerra ni para España ni para Europa. Veía acercarse la próxima guerra europea, a la que tendría que acudir como militar que era. La guerra de España como ensayo de la guerra en Europa. Sucesos truculentos por todas partes. Narraciones de muchos personajes acerca de las barbaridades cometidas que parecen imposibles. Como la muerte de dos personas por beber agua de un botijo en el que había un alacrán. O la muerte de dos militares republicanos que habían escapado de la muerte en el frente y habían curado sus heridas en un hospital para terminar fusilados por los mismos republicanos arbitrariamente, por capricho de unos cuantos milicianos obcecados, que no atienden a razones de ningún tipo. Episodios que hacen muy acertado el título del libro de Pío Baroja.

domingo, mayo 06, 2007

Enfrenamientos varios.

Mira que saboreo esos momentos de tranquilidad, llegada la hora de ir a dormir, cuando la casa se queda en silencio, se ha terminado la obligación y las tareas ineludibles que conllevan una casa, una familia y unos hijos. Son minutos que parecen interminables, que saben a deliciosos y que como un avaro atesoro día tras día, sintiéndo muchísimo tener que ir a dormir. "Tengo sueño, cansancio y todo lo demás, pero qué bien se está en este sillón relax, qué maravilla para mi espalda". Siempre la misma letanía de excusas y siempre encendiendo la tv para rizar el rizo de la excusa. "A ver qué tontuna están hablando". Y siempre es un zipizape de cuidado. Siempre andan a la greña diciendo esto, replicando esto otro, gritando lo de más allá. Y ahí empieza la espiral de violencia verbal, qué maneras, qué argumentación más machachonamente pobre y qué embrutecimiento mostrenco. No dicen porque yo lo valgo, pero lo piensan. Soy más chulo que un ocho, a diestro y siniestro. Qué pandilla de majaderos sabelotodo. Admirable, de verdad que me dejan con la boca abierta. Cuánta seguridad en sí mismos y qué ganas de machacar al contrincante con chulería barata. Algunos periodistas por encima del bien y del mal, intocables en los tiempos que corren, están de un tonto subido que provocan la náusea al más pintado. A mí me provocan un malestar insuperable simplemente viéndoles el careto, no diremos nada si encima les oímos despotricar y poner a parir al que se les mete entre ceja y ceja. Pobre del que cae en sus redes y quiera ir a algún programa a defender su postura, su punto de vista. Zas, se lo meriendan como pueden entre todos esos bárbaros ansiosos de carnaza y de insulto permanente en sus labios. Qué incauta soy. Caigo en sus redes y veo un ratito su programa y ya estoy con el desasosiego encima. Con lo tranquila y relajada que estaba aunque viviera sin esa información importantísima sobre el género humano de tanta actualidad en nuestra España. Mejor me voy a leer un rato a Pío Baroja y enterarme de cómo andaban las cosas en 1936 en esa España que andaba de capa caída y pasándolas canutas de verdad. No en estas minudencias de poca monta. Claro que algunos deberían leer algo de la historia reciente para aprender de los errores y andar por la vida sin tanta superficialidad y poco fundamento.

lunes, abril 09, 2007

Continuación de un meme literario.

Me he enterado tarde de la invitación de Gatito viejo para continuar con ese meme literario que circula desde hace tiempo por la blogosfera. Ya hemos disfrutado de las fiestas de semana santa y ahora a ponernos al día con los amigos que no paran de escribir cosas y ya estoy otra vez con retraso de sus posts. El libro que tengo cerca es MISERIAS DE LA GUERRA, de Pío Baroja. Lo he empezado con verdaderas ganas. Pero me lo he dejado aquí y en vacaciones he tenido que leer otras cosas que he encontrado para matar el gusanillo por la lectura, como Julio Llamazares. He vuelto a casa y efectivamente mi último libro comprado (de la editorial Caro Raggio) me esperaba pacientemente para ser abierto por su página 139 y sin saber de qué va esa parte, porque ya digo que empecé a leer antes de las vacaciones sus primeras páginas, voy y pongo esto que dice Pío Baroja a propósito del padre García Villada, que ignoro quién es: "García Villada creyó que sus colegas historiadores y eruditos podían hacer algo por él durante la revolución. No hicieron nada. Probablemente no podrían. Así estos rojos españoles con cabeza de plomo, pedantes y negados, mataron a uno de los historiadores españoles de espíritu más libre, al único jesuita que recordaba a los antiguos casuistas e intelecturales de la orden y que destacaba entre la mediocridad del clero actual. -¡ Qué gente más bestia!- decía Goyena con rabia en la librería El Club del Papel-. Le hubieran fusilado a Voltaire, en Madrid, si hubiera en Madrid un Voltaire y le hubieran ovacionado a un imbécil orador de mitin. ¡Qué torpes! Son iguales que los reaccionarios, pero más brutos. " Se despachó Baroja sin ningún miramiento hacia nadie. Habrá que leerle muy atentamente, porque con esto ya sabemos qué posición tenía Baroja en esa guerra absurda. Su opinión siempre prevaleciendo en cualquier circunstancia y sin tener en cuenta las consecuencias de esas palabras. Siempre sorprendente Baroja. Interesante hasta el final. La edición de Miguel Sánchez- Ostiz no dejará indiferente a quien lea esta esperada obra en el 50 aniversario del fallecimiento de Baroja.

viernes, marzo 23, 2007

Quentin Blake.

Me ha encantado encontrarme con los dibujos de Quentin Blake. Ya ni recordaba el nombre de su autor, pero cómo olvidar esta manera de dibujar, ese humor en la expresión, esa sencillez de trazo y esa maestría en la sugerencia. Me recuerda mucho, cuando veo sus dibujos, esa época en que empecé a estudiar inglés y el libro de Penguin estaba ilustrado por Quentin Blake. Aprender inglés no fue fácil, lo reconozco. Hoy día no lo domino todavía. Me costaba horrores, a mí, que venía de estudiar francés y no encontraba la manera de aprender pronunciación. Qué sudores fríos ante aquel profesor tan serio e imponente. Pero qué buenos momentos pasando la mirada por las ilustraciones en blanco y negro de ese genio del dibujo en tono de humor, que me hacían más llevadera la tarea de los ejercicios de gramática inglesa. Un hurra para Quentin. http://www.quentinblake.com

sábado, marzo 17, 2007

Agustín Fernández Mallo

Viene en El Mundo un artículo de David Torres sobre Agustín Fernández Mallo, el novelista de moda. Qué éxito el conseguido con ese título extraño NOCILLA DREAM. No he leído esa novela que parece ser ya la que marque la senda a seguir por los novelistas que quieran innovar y resultar más creativos que ninguno. A tortas los veo por seguir su rastro. Todos hablan maravillas de este físico poeta metido a novelista de éxito. ¿Lo tiene todo? Pues parece ser que sí, que ya tan joven ha alcanzado este reconocimiento por unanimidad. Ay, cuántos envidiosos le mirarán y remirarán con esa mirada especial que se tiene en los actos culturales, cuando otros son los que presentan su libro y no ellos. El eterno menosprecio al que ha tenido más suerte y era menos conocido que ellos. Los que mueven el cotarro no darán crédito. Como en el cuento de La Cenicienta, el príncipe no se ha quedado con las hermanastras y se ha ido tras el rastro de un zapatito de cristal. http://www.elcultural.es/HTML/20070104/Letras/Letras19442.asp

viernes, marzo 16, 2007

Bloggers somos todos.

Qué risa. Me he lanzado a buscar el blog del taxista budista de Nueva York que sale en El Mundo(www.buddhacab.com) y me he pasado un buen rato leyendo y viendo fotos del ya famoso taxista. Más de uno hará lo que yo he hecho: cotillear en su blog y ver qué se cuenta desde su perspectiva dentro de un taxi. Fotos de edificios, unas pocas, hasta él comiendo un croissant en un descanso de tanto ir de acá para allá en el trasiego urbano. Yo es que estoy ya enganchada a esto de leer blogs, cuando me deja mi maldita conexión que la pierdo en menos que canta un gallo. Hace un rato puse un nuevo post en Cochambre inaudita y cuando fui a ver me había desconectado y ya me estaban llevando los demonios. Creía que se había perdido el relato, que no es que fuera nada del otro mundo pero me había costado el trabajo de escribirlo. Pero no se había perdido, porque luego pude comprobar que allí estaba y que unos pocos bloggers lo estarían leyendo porque en el contador de visitas salían: Madrid, Alicante y Málaga. Nadie opina nada así que no sabemos qué les habrá pasado por su cabeza tras leer mi última ocurrencia de viernes hartita de clases de educación secundaria. Hay que verlo todo. Si ese taxista cuenta cómo le va la vida en Nueva York, lo que encuentra en su diario trabajo, cómo no nos vamos a desahogar nosotros, si es que se está poniendo de moda el bloggeo a diestra y siniestra. Pues nada como soltar nuestros sapos y culebras aquí y ver que reconforta el ánimo. Nos ahorramos una pasta en diván de psicoanálisis.

sábado, marzo 10, 2007

Eduardo Galeano.

La primera vez que oí hablar sobre Eduardo Galeano fue en la facultad. Un profesor de Literatura Hispanoamericana dejó caer su nombre y una recomendación de lectura:LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA(1971). Recuerdo que anoté su título. ¿Cuándo tendría tiempo de leerlo con la lista enorme de títulos obligatorios que teníamos en todas las asignaturas? Y eso sí que acatábamos. En Filología qué ibas a hacer si no leías las listas de libros de los que te examinarías en junio. Claro que leía entonces. A todas horas, no sólo en castellano, sino en latín (Ay Catulo), incluso en francés (por Dios, qué martirio leer a Proust en francés, con el diccionario echando chispas y teniéndote que preparar un examen de su lectura). Entonces la obligación resultaba odiosa. Poco tiempo para saborear las lecturas y eso que andaba prácticamente todo el día con un libro pegado a la mano. Con ese profesor de Hispanoamericana que nos contagió su adoración por algunos autores de los que no habíamos oído hablar nunca, aprendimos mucho de escudriñar el texto. Le dábamos un buen repaso a todo el que caía en nuestras manos. "¿Y tú qué opinas?" se dirigía a ti y le tenías que contar las sensaciones que te produjo la lectura de Juan Rulfo o José María Arguedas. Nombres tan lejanos, de los que no sabías nada, ateniéndote al texto, opinando con la frescura del que es sincero exponiendo su punto de vista de lector que no se casa con nadie, que opina con toda la libertad del mundo. Aunque esté quedando como un inculto que no sabe apreciar la grandeza de un escritor. Pero ese era el método. La intuición, lo que nos pareciera a nosotros, porque nuestra opinión contaba, era lo que se nos pedía. Nada de repetir como un papagayo lo que ya venía en los manuales de literatura. La espontaneidad, la frescura del que lee y quiere compartir con los demás sus apreciaciones a propósito de un libro. Esa dinámica hizo que nos interesáramos por todo lo que nos recomendaba desde su asignatura. Le recuerdo dándonos la lista de libros obligatorios para ese curso y dando a entender que ya tendría ocasión a lo largo del curso de proponer otras lecturas aconsejadas, muy recomendables para el que estuviera interesado en algún escritor de los propuestos. Hoy estoy leyendo otro libro de Eduardo Galeano titulado EL LIBRO DE LOS ABRAZOS. Me gustó nada más ver su portada en la librería, por la que iba desganada buscando libros que no estaban. Mira por donde me encontré con Eduardo Galeano en Siglo Veintiuno y hojeando un rato, vi que parecía interesante. Me lo traje el sábado pasado y le hinqué el diente ese mismo día. No podía esperar ni ponerlo a la cola de los que no he leído y yacen en los estantes un poco mosqueados conmigo. Otra lista muy diferente a las acostumbradas en la facultad, cuando era obligatorio leerlas. Y por gusto, no lo estoy leyendo página tras página, sino dando saltos, leyendo de manera caprichosa, saboreando su lectura, sin prisa de ninguna clase. ¿No es envidiable leer así? Así es como se llega a conocer un poquito mejor a un autor. Leyendo por el puro placer de leer a un autor grande, original, con tanto que contarnos, que no nos aburre nunca. Da pena ver que se acaba y no tiene una continuación. Eso me pasa con los libros del grupo A: los que me llevan a una relectura las veces que mi encaprichamiento quiera. http://www.patriagrande.net/uruguay/eduardo.galeano/el.libro.de.los.abrazos/index.html

sábado, marzo 03, 2007

Angela Vallvey dixit

"Por mucho pedigrí que quieran tener algunos, realmente el franquismo condicionó sociológicamente a mucha gente. Vivimos todavía bajo los efectos de cuarenta años de copla y nacionalcatolicismo, en una sociedad que era muy precaria y sigue siéndolo" Me encontré con estas palabras de Angela Vallvey en la revista "Tiempo", paradójicamente atrasada, que encontré casualmente entre un montón de apuntes. Del 2005. Y no había leído nada entonces. La dejé para mejor ocasión y se me olvidó entre los apuntes y nunca más se supo de ella. Hasta ahora que mira por donde tengo ocasión de leer a propósito de su libro LA CIUDAD DEL DIABLO algunas claves para entender esa novela. Tampoco la he leído, así que no está mal el encuentro. Me ha picado la curiosidad leerla. Como articulista, me parece genial. Es muy ocurrente y tiene un estilo dicharachero y ameno. Divertida. En el artículo de esta semana, también es casualidad que lea en "Mujer hoy" esa crítica a los que andan pegados a su móvil o al GPS como si no supieran vivir sin esos aparatitos. Una escritora muy lúcida que sabe dar en el clavo. Como observadora social, merece una medalla.

martes, febrero 27, 2007

Cine de estreno.

Aquí http://web.estrenosdivx.com/index.php puedes hartarte de cine, películas de actualidad, los estrenos de ahora mismo. Mira qué bien si tienes el Utorrent, Bitorrent o cualquiera de los programas que puedes descargar en la misma página. ¿Qué películas quieres ver de las que están anunciadas a bombo y platillo? ¿El Fauno, quizás? Pues también está. Algunas todavía aparecen con subtítulo, pero todo se andará, ya mismo están. Yo, como siempre, soy la última en darme de bruces con páginas de estas. Y por casualidad me he topado con esta web. El que no se informe en cuanto a cine es porque no quiere, claro. O no se entera de qué va la película jejejeje

domingo, febrero 25, 2007

Germán Coppini.

Leyendo una entrada de la Bitácora del tigre a propósito de Golpes Bajos, me he puesto yo también a rastrear por la red qué ha sido de ese grupo de los ochenta que tan buenos momentos me hizo pasar con sus canciones originales como ellas solas. Si no cómo olvidar su "Cena recalentada" que he visto en Youtube y me parece que en el vídeo se pasaron con las pintas, no sólo con las del protagonista, sino con las de todos; a ver ese Germán Coppini sentado a los pies de la cama del muchacho que vaya, no tiene desperdicio. La letra de esa canción siempre he hizo reír y ahora, indudablemente más. Me gustaba y me sigue gustando. Pero lo había olvidado. Ha desaparecido del panorama musical este artista o no se deja ver fácilmente. Los carrozas que adorábamos sus canciones, le echamos de menos y sentiríamos que se desaprovechara tanto talento en la composición de canciones siempre terriblemente originales y frescas. Germán Coppini, vuelve a tu ser. http://www.youtube.com/watch?v=IHKKV6alL0M

sábado, febrero 24, 2007

"Sucedió una noche"

A mí me gusta muchísimo sentarme frente al monitor tranquila y ver una película como la que vi ayer por la tarde, titulada "Sucedió una noche", de Frank Capra. Cine clásico de los que nunca me aburro y que por más que vea siempre me sorprende la magnífica actuación de los actores, el guión y la puesta en escena de una historia que siempre me hace sonreír. Ella, la protagonista es Claudette Colbert, que no me dice nada en otras películas, pero que en esta me encanta cómo interpreta a esa odiosa hija de papá que hoy día veríamos encarnarse en un ser como Paris Hilton (aunque más a lo bestia, cargando más las tintas sobre la tonta caprichosa que se aburre de ser rica riquísima). Con el papel protagonista masculino,Clark Gable (para mí siempre impronunciable, o lo más confundiendo su nombre y apellidos al modo paleto Glar Cable) me sucede que no podría pensar en ningún actor más adecuado para ese pepel de periodista caído en desgracia. Es que lo borda. Y qué fotografía con esa fotogenia congénita de "El Rey". Está maravilloso. No dudo de su buen hacer en otras películas posteriores y tan importantes como esta de 1934, pero en esta película me parece un actor como la copa de un pino. Y qué bien pega con Claudette en toda la película. No me extraña que recibieran hasta el apuntador tantos Oscars: Mejor película(Frank Capra),Director( Frank Capra), Actor( Clark Gable), Actriz etc Cinco premios, que no se lo salta un gitano... Pero nada de que me guste algo que ha obtenido tanto premio por doquier, por ese prestigio que da un premio. Cuántas películas han conseguido premios en tantos sitios y qué quieres, me dejan indiferente; porque me parecen bodrios, lo mire por donde lo mire. El prestigio que da un premio no me dice nada cuando me enfrento con el producto y si no me gusta, amigo, pues se dice y santas pascuas. Por de pronto no la vuelvo a ver más veces, con una ya está bien y da gracias, como me pasa con películas como la que estoy comentando, que me engancha en todo y que seguro que volveré a poner otra vez y disfrutaré del buen cine en estado puro, sin zarandajas de los Oscars ni cosa que se le parezca. Es que soy muy fans de Frank Capra también y como otros idolatran a tanto fatuo de ahora mismo (cómo están con los Oscars, madre mía qué pesadez) yo me quedo con los directores de la quinta de mi abuelo.

martes, febrero 20, 2007

¿Para qué sirve la literatura?

Cuando me preguntan en la clase qué es eso de la filología y les cuento qué es lo que tuve que estudiar, en qué consistían las clases en la facultad de filosofía y letras, se me quedan mirando como si vieran a una extraterrestre. No dicen nada los que saben estar, se comportan bien. Los otros, los que siempre tienen la boca abierta para preguntar o afirmar lo que sea, todo les vale con tal de ser protagonistas perpetuos en las horas de clase, se extrañan de que alguien sintiera interés por la literatura, porque, en resumidas cuentas, ¿para qué sirve la literatura?. Entro a saco algunas veces, les explico, les digo más o menos esto, http://culturitalia.uibk.ac.at/hispanoteca/Literatur-Spanien/Sirve%20de%20algo%20la%20literatura.htm Pero depende de qué curso;hay cursos y cursos de la E.S.O. En algunos creo que la explicación está sobrando, porque me parece estar hablando en arameo.

viernes, febrero 02, 2007

Publicidad a macha martillo.

¿Puedes escuchar sin un sobresalto de pánico el anuncio completo que hacen de Marina DÓrs? No sé si es manía persecutoria o qué, pero es escuchar la voz cantarina de Anne contanto (¿o cantando?) las excelencias de un chequeo preventivo en Marina DÓrs y mi corazón se dispara en una taquicardia angustiosa. Tardo bastante en recuperarme, porque suelen repetir el dichoso anuncio hasta la saciedad, en una cadena de televisión, en una de radio, en lo que sea, no te vayas a olvidar de irte de vacaciones a Castellón o donde diablos esté instalado ese microcosmos de la felicidad más absoluta. Muy bien. De acuerdo. Anne nos ha convencido. Venga, vámonos a Marina DÓrs, que no la vamos a encontrar a ella, pues seguramente estará en el Caribe con su Fuster y su vida de alto nivel- es amigo íntimo del Príncipe Felipe, ahí es nada-. Hoy, mientras cabeceaba en la sobremesa, vi por televisión un primer plano de Anne muy recatada tras unas gafas de sol, gorra que tapaba su rubia melena nórdica y ropa muy moderna y de colorido indescriptible por su variedad cromática. No iba sonriendo con esa cándida sonrisa de chica guapa -que -lo -sabe que suele lucir en sus programas y anuncios. Esta vez era sorprendida por la competencia cuando no quería informar sobre su vida privada ( le preguntaban por su ex, el bailarín Igor Yebra, claro) y huía como podía del acoso de los pertinaces, impertinentes y bocazas de la telebasura. Es verdad que el estilo de una y de otros es completamente distinto. Hay educación y buenas maneras en Anne y zafiedad en los otros . No tienen nada que ver. Pero al final todos están abordando los mismos temas que, por lo visto, interesan sobremanera al público que mira la tele: la vida de los famosos, de la gente de moda, etc. De la gente realmente valiosa, pocos hablan. No les interesa ni a unos ni a otros. Se dejan para esos programas ladrillo que no ve nadie, por ser a unas horas intempestivas que no hay quien pueda ver. Pasa como con las buenas películas: primero los bodrios y luego la calidad para quien resista y no se duerma. A ciertas horas, no seamos tan bestias de ponernos a pensar en grandes problemas de la humanidad. Así, en la hora de la siesta (ojo, es muy saludable, ya lo han vuelto a repetir en Francia) tendrás que reírte con las monerías de los monos de verdad de la 2 o, si lo prefieres, con los orangutanes que pululan por la de Tele5. Total, es para ir cogiendo el sueñecito mejor, de puro aburrimiento por lo repetitivo que resultan los actos de sus protagonistas.

jueves, febrero 01, 2007

Tristeza.

Esta semana he visto por televisión distintas noticias que me han dejado una tristeza en el ánimo difícilmente superada. El caso de esos niños ecuatorianos que han muerto en un incendio absurdo. Impresiona sólo de imaginar ese desastre familiar. Niños de menos de un año, otro un poquito mayor, muertos; y los demás, accidentados en el incendio de su casa de alquiler. La madre y la abuela de los niños,también accidentadas, fueron ingresadas en un hospital y tuvieron que ser dadas de alta para poder asistir al entierro de los niños muertos. Gente inmigrante de Ecuador que había venido a España en busca de una vida más estable, mejores condiciones para los niños, colegio, vida normal, huyendo de la miseria. La desgracia empezó a rondarles en diciembre del 2006, hace nada, con la muerte del padre de esos niños. ¿Se puede imaginar mayor desgracia? Siete niños se quedaron huérfanos de padre y esa viuda tuvo que hacerse cargo de su dolor, por la pérdida del marido y en adelante,el cargo ella sola del futuro de sus hijos. ¿En qué condiciones vivirían? Los asuntos sociales del ayuntamiento del pueblo de Teruel se iban preocupando de ellos; tal vez ropa, comida, ayuda en casa. Gracias a esas ayudas iban sobreviviendo. ¿No les daban medios para pasar estos días invernales de nevadas sin cuento? No deberían tener ayuda para el frío por parte del ayuntamiento. Cuando le pidieron una estufa a la señora dueña de la casa que habían alquilado, ésta se la proporcionó. Esa estufa de gas, esa catalítica, como decía la dueña en televisión, fue puesta en su casa para que se calentaran en estos días tan fríos (imaginarse Teruel). No querían usar la chimenea de la casa por miedo y fueron a encontrar la muerte, gracias a la dichosa catalítica, que se incendió por estar cerca de una cortina. Estaban los niños muy pequeños y estaba la estufa. El frío era insoportable tal vez y se quisieron calentar un poquito más. Alguien acercaría sin querer la estufa. Eran niños de cerca de un año y con una estufa.¿Es difícil imaginar el desenlace en una situación de imprudencia, debido a la mala suerte que ha estado rondando a esa pobre familia de inmigrantes? En otras circunstancias, ojalá se hubieran dado, se hubiera quedado todo en un susto. Esta vez ha ido a saco la muerte. Todo acabó en un terrible incendio difícil de sofocar por los bomberos de Teruel debido a las condiciones que reunía la vivienda. Me ha dado mucha pena. Lo he sentido mucho cuando contemplaba en televisión el escenario de esa macabra historia. Y no nos podremos poner nunca en el lugar de esa pobre mujer que ha perdido tanto en tan poco tiempo.

miércoles, enero 31, 2007

Miramientos.

En una película argentina que empecé a ver distraídamente cuando ya llevaría un buen rato empezada, me chocó una cosa que me gustaría anotar aquí. El protagonismo lo llevaba un hombre de unos treintaytantos años, periodista, escritor con una gran sensibilidad rezumando por todos los poros de su piel (¿sería una hagiografía esta película?), que encuentra un amor repentino en la actriz que actúa en el film que se hizo a propósito de su novela, adaptada libremente y, a veces, bastante peregrina respecto a su idea original. El escritor en cuestión estaba en un coloquio sobre esa película, acompañado por una amiga y dándose a todos los demonios, comentándole a ella que el bodrio de película no tenía nada que ver con su novela, cuando la fatalidad haga que entre en conocimiento de la actriz protagonista. Qué enredador es el destino. Se conocen de la manera más tonta, boba y absurda - como suceden este tipo de cosas en la vida real algunas veces-y desaparecen en la calle. A todo esto, la amiga del escritor se ha quedado apalancada en su butaca y solo después de la charla -flechazo de los dos tórtolos, aparece y se lleva con ella al escritor que tiene que separarse de su nueva amiga (pero ésta ya enamorada) y aquí no ha pasado nada. La amiga ni pregunta, ni quiere saber, ni nada, se marcha con él como si lo anterior hubiera sido un espejismo. El sensible escritor no se anda en miramientos explicativos y lo deja estar. Esa es la parte que me empezó a cargar de la película. Sin embargo, ahí estaba viendo de nuevo al patán en acción empeñado en buscar( en un restaurante donde trabajaba ella )a su nueva amiga que tanto le impactó :¿tal vez porque tenía novio ella y se lo había dicho? El caso es que empezaron a salir y se fueron conociendo, hasta que la relación se establece y lo que comenzó de manera insulsa y poco creíble, acabó en una gran historia de amor irrenunciable. De la otra amiga jamás se supo nada más y ahí quedó la cosa: las explicaciones, la verborrea del escritor se quedaron para cuando le convenía (menuda estrategia la de darle un libro en su habitación, nada menos que de Charles Chaplin, que les encantaba a los dos pipiolos- como buenos cinéfilos que eran, todo muy etéreo y elevado-) Es decir, que su sensibilidad se quedó en ese sentido en agua de borrajas. O yo no la vi o es que tenía un día especialmente criticón y no hacía más que verle los fallos al tipo ese. No sé cómo podemos tragarnos una película sin que nos guste la historia ni sus protagonistas y lo más importante, sin una necesidad de verla. Y ahí estamos, intentando ver lo que no nos cuentan, por ejemplo: saber qué pasó con aquella amiga que le acompañaba en el cine el día en que se enamoró. Y cuando esperamos más de lo que hay, podemos afirmar que estamos perdiendo nuestro tiempo. Sin más miramientos que valgan.

domingo, enero 28, 2007

Tiempo de nieves.

Muy bonito el paisaje nevado. Me dan ganas de inmortalizarlo unas cuantas veces con la cámara digital e incluso llego a grabarlo con la videocámara, tanto me gusta. Me paso un precioso tiempo libre contemplando lo estético que resulta el tejado de enfrente de mi casa, tan algodonoso y casi desaparecido tras la abundante nieve, y no tengo fuerzas para hacer otra cosa. Y mira que tengo que hacer cosas pendientes. Durante el viernes tuvimos bastante frío y nuestros cuerpos no entraban en calor con nada. La nieve empezó a caer de improviso y no dábamos crédito a nuestros ojos. "Vaya si nevaba, mírala como cae". Nosotros erre que erre que llovería. "Está nevando de todas todas". La nieve se asoció a la fiesta y ya no perdimos la sonrisa en el resto del día. "Qué maravilla, cómo nieva, y no deja de nevar". Un día muy feliz de inicio de fin de semana y puente de Santo Tomás, qué más podemos pedir alumnos y profesores. No quiero ni recordar cómo se quedó la entrada del instituto, con aquellas bolas de nieve lanzadas por los que salían precipitadamente a gastar una broma a su amigo que huía como alma que lleva el diablo. Risas, bromas, lanzamientos sin tregua y la nieve en todas las conversaciones. El sábado cambió la cosa. El frío era mayor, mucho mayor y no había ya nieve. Nevó un rato mientras estábamos desayunando, pero no cuajó. No apetecía nada salir a la calle con aquel viento frío que echaba para atrás. Casi nadie circulaba por la calle cuando tuve que salir. Y no tardé nada en volver a recluirme en casa, en la calidez ambiental como el refugio perfecto. Hoy todo cambió: ni frío, ni nieve, ni viento. Un día invernal pero bastante más agradable, que nos permitía ir por la calle, tranquilos, con el abrigo, por supuesto, pero sin la prisa por refugiarnos bajo techo como ayer. Daba gusto estirar las piernas y ver que mucha gente había pensado hacer lo mismo y se demoraban al sol, atrapando cada rayo y saboreándolo como se merecía este sol del invierno.

lunes, enero 22, 2007

Aturullamiento.

Hemos viajado esta mañana entre la lluvia inesperada ("Pero si decían que iba a hacer buen tiempo en todas las cadenas", decía mi marido cada cuarto de hora) y entre la precipitación de tener que planificar bien la mañana (" ¿Qué hacemos primero, vamos a este sitio o al otro?" interrogaba yo como sonámbula). Tuvimos que hacer varias paradas, entre ellas una en el lugar más imposible de todos, que mi marido dejó claro mientras se ponía el chaleco de color verde fosforito. La niña se ponía mala, iba a vomitar, que vomitaba...Me bajé del coche y por poco no me caigo por un terraplén para completar el cuadro a esa hora de la mañana. LLovía, estaba agobiada por no caerme de nuevo, tenía que llevar pies de plomo, sujetaba la frente a la niña, procuraba quitar el cinturón de seguridad y no podía, hasta que pude y fue entonces cuando me resbalé el pie. ¿Cómo logré que no se manchara ella ni la tapicería del coche? Un misterio, un gran misterio en este caso gozoso. A pesar de mi aturullamiento, todo salió bien y llegamos a nuestro destino, me puse otra vez con la duda de si antes eso o lo otro, pero acabó siendo lo otro antes de lo que yo quería. Daba igual. Vinimos de vuelta muy contentos por cómo habían salido las cosas, ya con sol y con mi oreja izquierda achicharrada, porque me iba dando el solazo. La niña iba tranquila viendo un DVD de los Picapiedras. Qué gran invento esto para la chiquillería. Me entraba sueño, el sueño que nunca perdono a esa hora de la siesta, pero me aguanté y disfruté de la vista de un paisaje muy distinto al de la ida, lleno de contratiempos, malos pensamientos y tan lúgubres como el cielo que descargaba esa tromba de agua poniéndonos de peor humor. Ese verde verdísimo junto al cielo más azul me estuvo distrayendo gran parte del camino de vuelta a casa. Yo y mis pensamientos bastante rato. El resto del tiempo charlando de lo que teníamos que hacer mientras oíamos a Pedro Picapiedra hablando con Wilma, más o menos con sus problemas cotidianos, como nosotros.

jueves, enero 18, 2007

La cercanía de un escritor.

He tardado unos cuantos meses en terminar de leer El amigo Manso, de Galdós. La razón es bien tonta: no me lo había traído a mi casa después de pasar una semana en una visita familiar. No tenía el libro, no podía continuar su lectura, así que se quedó esperando su argumento en lo más interesante. Y yo me moría por ver en qué paraba toda aquella historia del señor catedrático enamorado de una jovencita medio discípula suya. Por fin, he podido retomar el hilo de su narración durante estas navidades. Cómo me hubiera gustado que tuviera una segunda parte este libro también; lo ponemos en esa larga lista de libros que no me importaría que no se terminaran nunca. Qué lástima me da ver su última página y saber que ese personaje que nos entusiasmó se quedará allí callado y sin nada más que ofrecernos de su vida ficticia. El cariño que nos suscitan algunos personajes es muy parecido al que nos producen algunas personas que conocemos casualmente en un viaje, por ejemplo, y que sabemos que nunca más volveremos a encontrar; no sabemos nada de ellos y nos parecen tan cercanos, tan conocidos de toda la vida, mucho más que gente que tratamos a diario. ¿Quién me dice a mí que no me parece real este personaje de Galdós, al que he estado escuchando durante la lectura de esta novela, como si fuera alguien muy conocido por mí que me hace una confidencia personal? Eso es lo que he sentido cuando finalicé la obra: una cercanía de su autor difícilmente superable en la vida real. que por falta de tiempo nos quedamos en el relato anecdótico, deprisa y corriendo, y sin demasiadas profundidades que ya nadie tiene ganas de escuchar y menos de relatar.

miércoles, enero 17, 2007

Los enlaces.

Bueno, lo de escribir escribir vemos que no, que sigo con el remoloneo. Se me ocurrieron unas cuantas ideas ayer mientras cocinaba, pero cuando fui a por un bolígrafo y después a por un trozo de papel vi que aquello no era posible entre el humo, la campana a todo meter, ese ruido infernal de mi campana ( no, no es como la del anuncio de tv que sale el pajarito y sólo se le oye al pobre incauto; la mía es de las que provocan dolor de cabeza). Me quedé quieta, ya ves, prefiero que salga la comida en condiciones, porque no se puede estar diciendo misa y repicando las campanas-nunca mejor dicho en mi caso-. Por lo que se me olvidó la genialidad que iba a poner por escrito. Ya ni rastro de lo que se paseó por mi cerebro en ese preciso instante. Qué pena que la humanidad pierda ese texto que nunca se llegó a escribir. No por falta de ganas, ya digo. Lo que son las cosas. Esta tarde he aprovechado para poner los enlaces, que es una cosa facilita ahora con la nueva versión de Blogger. Antes, con los templates era un lío morrocotudo que acababa con mis nervios. Así que, Gatito, Elbucaro, Gallud y Santino sois los primeros en aparecer en el sitio de honor. Pero pienso ir incluyendo algunos más que también suelo leer en cuanto puedo, que me parecen buenísimos blogs, para mí imprescindibles si quiero pasar un buen rato por aquí. Espero que no estéis demasiados traumatizados por lo de Farruquito, que parece que no hay mayor desgracia en el país de nuestras entretelas. Yo tengo los ojos con conjuntivitis después de ver su entrada en prisión en todas las televisiones, que parece que lleva un siglo y nos ha sobrevenido la desgracia al género humano. Bueno, nos reiremos un poco con esta España de pandereta que todavía no se ha ido ni piensa en irse gracias a los periodistas que tenemos allá donde miremos.

sábado, enero 13, 2007

Sin lista de propósitos para el nuevo año todavía...

Vamos a cumplir dos años pronto en este blog y qué mejor manera que poner unas cuantas cosas que tendré presentes en este año y que no puse antes; no porque no las pensase como todos, sino porque parece que sentarme a escribir aquí me produce urticaria, por lo poco que me apetece. No vamos a ser menos que el resto de los que bloggean por ahí y dejo a continuación mi lista: 1.- Escribir diariamente como ejercicio de escritura que, como dice Gallud en Humoradas http://humoradas.blogspot.com siempre viene bien. Lo he leído en alguno de los posts que me acabo de leer ayer, todos seguidos, y sin empacho; para empaparme de lo que es un escritor que tiene temas para dar y tomar y no le hace ascos a nada, porque todo es posible y de todo se puede hablar o contar en un post. Qué manera de sorprender al que se aproxima a su blog. Y la sonrisa, como mínimo, siempre se queda en nuestros labios durante un buen rato. 2.- Visitar a los bloggeros que admiro, que me encantan en algunos casos. Ya daré la lista completa otro día, es que tengo que buscar sus direcciones porque las tengo desperdigadas. Bueno, pues eso se acabó: me propongo poner de una vez los dichosos enlaces, que ya está bien de hacer el vago en eso también. 3.-Lo de escribir no va a ser el día completo, como es de suponer; hay que seguir con la saludable afición por la lectura. Como sea tendré que hincarles el diente a esa larga lista de libros pendientes que he ido acumulando "para mejor ocasión". La ocasión es esta: a leer se ha dicho, es una orden. O me pongo las pilas de una vez, o me quedaré con las ganas de saber cómo escriben tantos escritores que me tienen intrigada. El año es largo, y digo yo que podré dar cuenta de alguno de ellos. 4.-Telefonear a gente que tengo abandonada a su suerte. Y no creo que les vaya mal , pero un saludito siquiera hombre... 5.-Cartas, e-mails pendientes uf, unos pocos también. Si llegáis a leer esto, disculpad el retraso. No he felicitado las fiestas navideñas a nadie más que a la familia. Las amistades me saben perdonar porque ya lo he hecho en otras navidades: siempre ando disculpándome después en pleno enero, como ahora. Pues esto se va a acabar también. 6. En el trabajo, por la calle, allá donde vaya iré con mi trato exquisito que dará que hablar. Nada de malas caras como si me doliera una muela; en el 2007 hay que ir con la sonrisa puesta como si viniéramos del dentista de blanquearnos la dentadura. Eso, como mínimo. 7.-Películas por ver: bastantes están esperando, como los libros, que les eche los ojos encima... Se verá todo lo que se pueda y mis ojos aguanten. Ya iré dando cuenta de qué películas tengo ganas de ver en el cine, cuáles en casa, etc. Aunque hoy fui a poner el DVD y yo no sé qué habrán hecho estas criaturas con tanta película infantil, que vete a saber si funciona ya. Todo tiene arreglo y se arreglará. 8.-Como esta es la lista del optimismo, se ve que hago intentos por ver el mundo de color de rosa. Pues que me dure esto todo el año: me concentraré para que pueda más la botella medio llena que la vacía. 9. - Y que no me compre ninguna cosa más en las rebajas, que deje ese consumismo para el 2008, que por un año me contenga y pase de tantas cosas que no me hacen ni maldita la falta. El armario abarrotado me lo está exigiendo con cara de pocos amigos. A ponerse lo que hay y a dejar tranquilos los escaparates de las tiendas. 10.- Mi agenda está para algo ¿ a qué espero para dejar apuntado las cosas que tengo pendientes? Pasar teléfonos y direcciones es una tarea de todos los años. Y esas citas médicas y esas fechas especiales que no puedo olvidar...Porque me da de todo cuando olvido cosas que tenía que tener presente y que mi querida agenda me recuerda sin ningún problema. Esto va a ser lo primerísimo que haga en este justo momento. Vamos a ponernos a trabajar en ello, como dicen tantos en política y que parece el cuento de nunca acabar.