lunes, diciembre 26, 2005
Perfumes.
Como todas las Navidades, me atiborro de información por los suplementos de los periódicos que suelo leer sobre nuevos perfumes. Claro, es lo típico y más socorrido de los regalos para estas fechas. Siempre vas de tienda en tienda y no se te ocurre qué comprar para esa persona, y para esa otra; y así pasas revista a toda la formación familiar, sin tener la iluminación suficiente para dar con lo que más les pueda gustar. Bueno, da igual, el detalle es lo que cuenta, te dices después de haber deambulado, como una posesa, por los sitios más inverosímiles, sin dar con la tecla...
Al final ¿quién no ha caído en las fauces de una buena perfumería que lo tiene todo?
A ver si no cómo salimos del trance. Pues qué cosa puede gustar más a hombres y mujeres que los perfumes. Los hay para todos los gustos. Miles de todos los tipos: frescos, florales, amaderados, minimalistas, yo qué sé la de clasificaciones hacen por ahí, que leo tan entretenida porque me encanta ese mundo del perfume." A mí no me des uno muy empalagoso, hija, que me gustan frescos y juveniles"o " Nada, a mí el Eau de Rochas, que es el que siempre uso", o bien, "Yo adoro el de "Aire de Loewe", es que me encanta.... "No, yo prefiero el de Donna Karan" Venga vamos a ver qué tal resultan. Probaremos unos cuantos antes de embotar nuestro sentido del olfato y decidir éste o aquél. Un buen festín de olores en un ambiente sin humos y con aspecto de inmaculado santuario dedicado al estricto veredicto de lo que nos gusta o nos disgusta de lo que vamos probando. Somos originales siempre con las elecciones. Nadie nos puede imponer un determinado gusto. Ahí aflora nuestro "yo" más verdadero. Ese al que no le podemos engañar. Que a veces creemos que le podremos camelar con cualquier estrategia, pero que es insobornable y auténtico.
Pues allá que vamos a darnos de bruce con ese mundo mágico de los perfumes de las mil sugerencias y no nos equivocaremos si llevamos anotadas las preferencias de cada uno al que pensamos hacer ese regalo de última hora.
jueves, diciembre 22, 2005
Vacaciones, vacaciones...es mejor trabajar...
Pongo este título a este post, sabiendo que es una mentira piadosa para los que no tienen de momento vacaciones y se las tienen que ver con el horario diario, los quehaceres y todo eso. Yo no puedo contarme entre sus socios. Desde hoy, vacaciones escolares. Y bienvenida sean, por cierto.
El cansancio que siento después de corregir un sinnúmero de exámenes de todos los pelajes del mundo; de poner calificaciones en mil y un papeles de registro para ser luego escaneado en el centro; las sesiones de evaluaciones intensivas de ir viendo alumno por alumno, y tengo unos pocos...; el agobio que me entra por tener que poner calificaciones negativas pero-no-hay-más-remedio, mire usted... Todo eso me produce un malestar, un dolor de cabeza permanente y que aún hoy perdura, aun sabiendo que mañana estaré libre de todos esos malos pensamientos y molestias. Por fin llegó el día 22 anhelado. No nos tocó la lotería, pero sí nos dieron larga en los centros, a los alumnos, sí, pero también a los profesores. Que, en esta situación de cansancio extremo, nos parecemos bastante a nuestros alumnos, cuando desean tanto (y sin disimulo) oír sonar el timbre de finalización de la jornada escolar.
Así que, después de mi ausencia por aquí vengo a comunicar que ya estaré un poquito más disponible para la escritura en este abandonado blog o la simple lectura de los maravillosos blogs ajenos que tantos buenos ratos me hacen pasar cuando consigo acceder a ellos. Saludos a todos sus autores desde aquí.
Ah, y vamos a ser originales: FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO 2006 EN COMPAÑIA DE VUESTRA FAMILIA Y AMIGOS. VIVIENDO EL MOMENTO DE LA MEJOR MANERA.
( Perdón si lo he dicho un poquitín alto, pero es que estamos más eufóricos de la cuenta. Ya se sabe, se nos olvida el comedimiento...)
Un beso para vosotros.
martes, diciembre 13, 2005
Meritxell escribe poco por aquí...
¿Cuánto hace que no vengo a dejar un mísero saludo a los incondicionales? Es que ya ni me acuerdo. Ni lo voy a comprobar tampoco. Sabía yo que tarde o temprano me acabaría cansando del "juguetito" este de los blogs. Y pronto hará el año que los descubrí, así por casualidad y sin alevosía. Hoy no tengo, tampoco, mucho tiempo libre para nada que no sea la obligación, la obligación y otra vez la obligación. De esparcimiento nada, no toca, no entra en el programa.
Un año ha pasado y apenas me he dado cuenta hasta ahora que lo he señalado. ¿Y por qué entran estas ganas repentinas de recopilar recuerdos, emociones, sentimientos, pensamientos y demás cuando se van acercando las navidades y nos volvemos un poco nostálgicos? Uf, es lo de todos los años por estas fechas. ¿Quién se puede resistir? Ya solo con la decoración navideña por todos lados, los preparativos y la parafernalia de lo que se nos avecina y que muchos no disfrutamos como se espera de nosotros en algunos ambientes de compras compulsivas...
De momento dejo esto como aperitivo de lo que vendrá después. Sálvese el que pueda.
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