viernes, octubre 03, 2008

Música y calladita...

La voz de los docentes...La mía ¿dónde estará hoy? Es viernes y qué bien viene el fin de semana reparador. El mal está hecho: seguimos forzando la voz entre el ruido imperante por doquier. A toda costa les vamos a explicar lo que son los hipónimos y los dichosos hiperónimos, aunque tengamos que poner mil ejemplos para que entiendan lo que con tanta fatiga explico con ayuda de la querida pizarra. Al final les mandé unos ejercicios y cuando un alumno, el más revoltoso, qué gracia, me llamó a su sitio para ver si lo llevaba bien encaminado, me sorprendió que finalmente lo había captado. Sí, había atendido a ratos. Pero me vio un poco seria y se centró en lo que le pedía sin rechistar más. Remoloneaba poniendo peros a las explicaciones y vi su juego. Mi garganta no aguantaba más cuando tocó el bendito timbre. Era mi última clase de la semana y me vine en silencio sepulcral hasta casa. El paseo me hizo olvidar el dolor y sobre todo la idea de que se avecinara una faringitis, la primera de la larga recua que soporto todos los cursos. La operación de las cuerdas vocales no sé para cuándo la voy a dejar. No me apetece nada pero ya veremos si me decido.