martes, febrero 15, 2005
Malhumor.
Se sentía mal,muy mal y no sabía el motivo de ese malestar permanente.Todo le acababa irritando y poniendo de un humor insoportable.Deambuló por las calles sin recordar apenas que llegaría tarde a la reunión.Su mirada iba deteniéndose en todas las caras que se le iban cruzando a su lado.A todas les dedicaba una atención exagerada,impropia de un perfecto desconocido.Sus pasos se volvieron pesados,lentos,como si arrastraran una tonelada .Hacía frío y viento ,que dejaba las orejas doloridas y la frente embotada.Apresuró como pudo su paso .Se paró de golpe frente a un escaparate.Allí enfrente veía su reflejo en la luna y no se reconocía :ese pelo largo y blanco muy alborotado,esa nariz aguileña en esa cara alargada y delgada.No tenía cara de buenos amigos,con el gesto adusto,el entrecejo fruncido y esa mirada penetrante y un poco menospreciativa .Así le estaba viendo la gente con la que se iba cruzando.Pero estaba seguro de que él no era así.Se entretuvo atusándose el cabello con sus dedos largos y finos yse colocó unas gafas de sol con un ademán rápido .
Recordó de pronto la reunión y se precipitó calle abajo con su abrigo en volandas y alzándose las solapas para resguardarse la garganta de ese viento del norte.Ese viento que le estaba dejando la mente liberada de todas las tensiones del día anterior.Ese frío que le dejaba menos insensible y más expuesto a la fragilidad.
A su llegada a las oficinas saludó correctamente al personal y denegó un cigarrillo de su superior.Nada iba a ser tan fácil como decir "no" a todo lo que le seguiría.
martes, febrero 01, 2005
Larga ausencia.
Le dije varias veces que se callara,que no quería oír más comentarios y él seguía y seguía con su perorata insoportable.No dejaba de incordiarme cuando yo lo único que le pedía era el silencio,que cerrara la boca (¿cómo hubiera podido cerrar esa bocaza llena de odio y rencor?)que me dejara en paz,nada tenía que objetar a su sarta de mentiras,una tras otra llegaban a mis oídos que se negaban a escucharlas pero que no podían oponer resistencia o al menos sería pasiva.
Me levanté de la silla y me alejé por el pasillo.Me siguió como una fiera enjaulada que al final conseguía la libertad.Vino hacia mí y yo aceleré:lo llevaba pegado a los talones como un león en plena cacería tras una gacela asustada que no lo aparentara.
En ese momento de casi claudicación pudo más la fuerza psicológica que la física:me giré y le dije solamente un "de acuerdo,tú ganas,hazlo"
Me miró con altivez y se apresuró a coger la puerta para irse a la calle.
Dejé de oír esa voz encolerizada por mucho tiempo.Casi demasiado tiempo.Algunas veces pienso si no volverá con renovadas fuerzas a perturbar esta paz que aún no creo merecer.
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