martes, febrero 15, 2005
Malhumor.
Se sentía mal,muy mal y no sabía el motivo de ese malestar permanente.Todo le acababa irritando y poniendo de un humor insoportable.Deambuló por las calles sin recordar apenas que llegaría tarde a la reunión.Su mirada iba deteniéndose en todas las caras que se le iban cruzando a su lado.A todas les dedicaba una atención exagerada,impropia de un perfecto desconocido.Sus pasos se volvieron pesados,lentos,como si arrastraran una tonelada .Hacía frío y viento ,que dejaba las orejas doloridas y la frente embotada.Apresuró como pudo su paso .Se paró de golpe frente a un escaparate.Allí enfrente veía su reflejo en la luna y no se reconocía :ese pelo largo y blanco muy alborotado,esa nariz aguileña en esa cara alargada y delgada.No tenía cara de buenos amigos,con el gesto adusto,el entrecejo fruncido y esa mirada penetrante y un poco menospreciativa .Así le estaba viendo la gente con la que se iba cruzando.Pero estaba seguro de que él no era así.Se entretuvo atusándose el cabello con sus dedos largos y finos yse colocó unas gafas de sol con un ademán rápido .
Recordó de pronto la reunión y se precipitó calle abajo con su abrigo en volandas y alzándose las solapas para resguardarse la garganta de ese viento del norte.Ese viento que le estaba dejando la mente liberada de todas las tensiones del día anterior.Ese frío que le dejaba menos insensible y más expuesto a la fragilidad.
A su llegada a las oficinas saludó correctamente al personal y denegó un cigarrillo de su superior.Nada iba a ser tan fácil como decir "no" a todo lo que le seguiría.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


7 comentarios:
buen relato. Es dificl aprender a decir que no pero una vez que lo haces es maravilloso
Sí me pasa muchísimas veces:siento un malhumor terrible cuando se avecina un asunto que no me agrada; y que estoy deseando que ocurra el desastre de una vez, para que se vaya el dolor de estómago,los nervios y ese estar irascible por todo...
A veces solo hay que decir un no como una casa y sanseacabó.
Sí.Aunque esa omnipotencia sea efímera,demasiado efímera,habrá valido la pena ese momento.
excelente post maritxell; me recuerda a una crónica de roberto arlt en aguafuertes porteñas de roberto arlt que se llama LA TERRIBLE SINCERIDAD; ya es hora no te parece?
un abrazo.
Voy a buscar ese relato de Roberto Arlt(del que desconozco todo,lo siento) Gracias por sugerirme su lectura.
Bonita historia.
Y muchas gracias por visitar el blog educativo de mi clase: castellano.splinder.com.
Eres muy amable.
hasta luego,
gaetano
Gracias por devolverme la visita y pararte a leer mi blog.A ver si actualizo con más regularidad...Es que siempre me lo propongo y nada,me atrae más leer otros blogs mejores que el mío(sinceridad absoluta,así lo creo)
Un saludo para ti y tus queridos alumnos de español.
Publicar un comentario