domingo, noviembre 27, 2005
Ortografía de un innovador.
Me acaban de dar un recorte de un periódico local de aquí en el que sale una entrevista a mi antiguo compañero del IES Bembézar Pedro Álamo. Es un profesor de Lengua que ha creado una web muy interesante http://ortografiacantada.com que viene genial para trabajar con los alumnos esto tan duro de la ortografía. Ya he entrado varias veces en esa página, que conocía de cuando estábamos trabajando juntos en el instituto. Ya no nos vemos más que de pasada y no es lo mismo que estar en el mismo departamento y vernos a diario. Muy innovador, así es Pedro Álamo. Se le ha ocurrido lo siguiente: inventar una canción para cada regla ortográfica a un ritmo determinado. Aparte de profesor, es músico y conocedor de programas informáticos por lo que le ha resultado el experimento de lo más placentero, ha matado dos pájaros de un tiro...
Ahora que he visto por tv que el payaso Miliki ha ideado algo similar con la tabla de multiplicar y lo están promocionando a bombo y platillo, no está mal que desde aquí en la humildad de este blog señalemos la faceta más pedagógico-festiva de este profesor que hace lo que sea, como debe ser un buen maestro, por sus alumnos y por el dicho de "aprender deleitando". Lo mejor del mundo. Aprender a ritmo de cha cha cha ¿qué más se puede pedir? Bravo por Pedro Álamo.
martes, noviembre 15, 2005
Curso del Cnice.
Ahora que tengo un dolor de garganta inaguantable me refugio en internet para hacer reposo de voz y dejarme de charla. Es que cualquier frío, una corriente de aire, un cambio de temperatura repentino, la calefacción altísima de los sitios, todo va a repercutir en mi garganta. Mi sufrida voz ya no puede más. Madrugones diarios, que salgo sin apenas voz; luego, las clases, ese ruido permanente de los alumnos en las aulas(que parecen a veces jaulas de monos chillones); no sé cómo voy algunas veces a trabajar, con la afonía permanentemente como compañera de viaje. Y es que la voz es mi instrumento de trabajo. Si la pierdo, adiós muy buenas.
Este año me he matriculado en un curso del CNICE sobre el cuidado de la voz en los docentes. Vamos a ver si aprendo muchas cosas de aplicación práctica en las clases. Ya me sé la teoría por otro curso que hice gracias al CPR de Azuaga. Ese me sirvió de mucho en el momento. Pero luego he ido perdiendo la construmbre de seguir al pie de la letra lo aprendido. Qué mala alumna resulto. Como la belleza, las buenas costumbres no se pegan. Somos duros de roer con la respiración, la relajación...
Últimamente estoy haciendo ejercicio físico y eso le viene genial, aunque parezca una tontería, a la tonificación de los músculos encargados de la respiración. Algo muy beneficioso para mí. Dejaremos de lado la mala utilización vocal y el cansancio crónico, que falta me hace.
jueves, noviembre 10, 2005
Día completo.
A las ocho de la mañana salí de casa. Hacía un viento frío. Apenas me crucé con dos o tres personas a esa hora por la calle. Cuando llegué a Berlanga con una compañera, seguía haciendo el mismo viento loco y,salir del coche y volar al instituto fue uno, visto y no visto. Ya no volvería a pisar la calle hasta ha hora de ir a comer con un grupo de profesores-as , que nos quedaríamos juntos hasta la hora del claustro.
Las clases que tuve, fueron intensas. Mucha explicación y la garganta, como siempre, diciendo aquí estoy yo. Raspaba muchísimo y entre clase y clase, no hacía más que beber y beber y vuelta a darle a la botella de agua mineral. La manzana roja del recreo me vino muy bien para suavizar mi dolorida garganta. Es lo único que me permito en toda la mañana. Si no fuera por la manzana podría decir que no pruebo la fruta, y eso no puede ser...Me riño cada vez que me la dejo olvidada en casa, como si fuera una niña pequeña y caprichosa.
Las clases las iba dando como podía. No se callaban más los alumnos por verme así, con dificultades para hablar, en absoluto, más barullo. Lo clásico en estos casos.
Por la tarde, el claustro y a eso de las siete, fuimos al cine de Berlanga, donde se presentaría un trabajo de un grupo de profesores del I.E.S.O "Cuatro Villas" a propósito de la Constitución Europea. Iba a venir al acto la Señora Consejera de Educación de la Junta de Extremadura, el Director Provincial de Educación, el Inspector y demás séquito. Aparte del equipo directivo del centro, que presentaba el acto y los numerosos padres y madres, profesores y alumnos que participaban del trabajo audiovisual (salían leyendo fragmentos de la Constitución Europea), estábamos el resto de los invitados al acto, que llenábamos el cine.
Resultó muy interesante la presentación del proyecto; cómo se les ocurrió, el espaldarazo del Presidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra y la Consejera, que incluso salen en el vídeo en una participación en la grabación; fue detallado con pelos y señales quiénes participaron activamente y que, gracias a ellos, salió adelante con éxito el trabajo de investigación de los profesores y alumnos implicados durante el pasado curso.
En el piscolabis posterior ,sobre las ocho o así, tuvimos un momento de conversar con viejos amigos con los que ya no trabajo; algunos hacía tiempo que les había perdido el rastro. La charla informal, las risas y la euforia del encuentro nos hizo olvidarnos de la garganta y el malestar, que había ido arrastrando todo el día. Pero qué va; hoy me he dado cuenta de que solo cuando estoy en silencio, noto un alivio y unas ganas de seguir así, en casita, resguardada del frío y tomando cosas calientes para reponerme. La gardanta sigue ahí diciendo tómate un respiro y déjame tranquila... Es tiempo de hacerle caso.
domingo, noviembre 06, 2005
Paseo.
Esta mañana no tenía pensado salir a ningún sitio. Las niñas jugaban en el ático con mil y un juguetes dispersos por allí. Cogían uno de una bolsa de almacenaje y salían un montón detrás. Todo les interesaba durante un minuto y luego iba a parar por ahí abandonado. Pero a su manera se lo estaban pasando bien hasta que me oyeron rugir que todo lo que sacaran lo iban a colocar después. Hasta ahí podíamos llegar. Más calmada me puse a pedalear en la bicicleta estática mientras las miraba de reojo. Yo muy digna y ofendida por lo que les acababa de anunciar a voz en grito. La desesperación del ama de casa, impotente por todo lo que hay que hacer y que nunca acabas del todo, me tiene en su poder y me sale a flor de piel cada tres cuartos de hora, más o menos.
Bueno, después de la filípica a propósito de los juguetes y ya relajada por el ejercicio y la observación directa de mis dos angelitos "a lo suyo ,"me decidí por ir a dar un paseo. La mañana estaba buenísima, un sol maravilloso y sin nada de viento, no como ayer. Y, con todo, ayer por la mañana fuimos hasta el castillo de Miramontes, subiendo la escalinata del cerro con un viento loco y un frío que podía menos que las ganas de ver cómo iban quedando las obras de rehabilitación de la zona del castillo. Nos fuimos y las niñas estuvieron correteando por allí como locas y sin notar el frío que hacía, por todo lo que se movieron.
Lo gracioso de todo es que yo que nunca uso zapato de tacón a pesar de que tengo unos pocos, pero por comodidad renuncio a ir más alta ayer me decidí por unas botas de medio tacón. ¿Qué podía imaginar?
"- Mira, mamá se ha puesto tacones. Yo también quiero unas botas así."
Dicho y hecho, mi hija se puso otras botas idénticas a las que llevaba yo pero de otro color que guardaba en el zapatero y que me habré puesto dos veces desde que me las estrené. Le impedí que taconeara más de la cuenta y le dije que se arreglara que nos íbamos de paseo. Así lo hicimos ¡y fuimos a parar al castillo...!Pero las botas no me molestaron en absoluto. Iba cómoda con ellas. Cosa inusual en mí, que me canso siempre si camino más de la cuenta con zapato de tacón. Mis pies son demasiado delicados y muy quejicas.
Hoy lo mismo. Un paseo por las calles que apenas conocemos y por las que nunca paseamos. Pero ya con zapatillas deportivas y gorra para el sol impenitente que caía. La comodidad ante todo.
Qué bien nos hemos sentido por aquellos parajes del final del pueblo. Casi hemos llegado al Pozo Santo callejeando por unas calles desiertas. Las niñas jugando, comiendo chucherías, corriendo, saltando, dándole a un balón. Se han cansado pero bien a la subida. Y otro vez en el castillo.
Me llevé la cámara digital pero para nada. No estaban bien cargadas las pilas y no salió nada. Con el móvil les hice un par de fotos desde lo alto del cerro del que se tenía una panorámica de todo el pueblo de Azuaga. Eran las tres de la tarde cuando hemos bajado la cuesta y las niñas diciendo que no querían irse a comer. Con la cantidad de gusanitos,pipas y anacardos que se habían comido, decían que la comida para los perritos del cortijo...
viernes, noviembre 04, 2005
El arco iris tras el humo.
Después de salir de clase me recogió mi marido y se vinieron dos compañeras más con nosotros en el coche. Yo salía afónica perdida del instituto. Y eso que solo había dado dos clases en toda la mañana. Sí, pero aclaro que fueron las dos últimas "de un viernes"...
Me dolía la garganta muchísimo. También hacía frío y mi garganta es muy sensible al madrugón con descenso de temperatura de un día para otro. No iba tan abrigada esta mañana y eso también influyó. Si parecía ya un día de invierno cuando me iba esta mañana a trabajar.
Intentaba hablar y cómo dolía pronunciar cualquier palabra. Con todo y con eso seguí preguntando qué harían durante el fin de semana y dale que te pego. Quería que hablasen ellas, pero creo que estaban igual. O el cansancio de todo el día bla, bla, bla puede a esa hora...
Cuando me senté a comer, no tenía ni hambre y lo que sí necesitaba era estar calladita y mirar la tv un momento. Allí dieron mis ojos con una imagen que me dejó pensativa. Salía el reportaje de una huelga de mineros en León y el conflicto con la policía. De pronto salió un enfoque de algo que se estaba quemando y echaba mucho humo, un humo negro a más no poder, y justamente detrás, en lo alto del cielo un arco iris precioso. Era imposible no darse cuenta de su contraste con el humo y el ambiente de enfrentamiento mineros-policía. Era como si la naturaleza se estuviera riendo de los problemas que nos afectaran a los simples mortales y siguiera su rumbo, ajena a todo lo que nos quita la tranquilidad y el sosiego.
No sé, tal vez fue una tontería, pero ese arco iris me hizo sonreír un momento, extrañada de que esbozara una sonrisa por esa nimiedad.
Luego seguí viendo el telediario sin casi prestar atención. Y mira que había "falta de entendimiento" miraras por donde miraras. ¿Qué noticia de las vistas fue de signo positivo? Pues no puedo recordar ninguna. Estoy obnubilada todavía por ese arco iris tras el humo.
martes, noviembre 01, 2005
Ricardo Senabre.
Acabo de leer en el blog de Miguel Ángel Lama (http://malama.blogspot.com) que el profesor Ricardo Senabre acaba de publicar el libro "Metáfora y Novela"(Cátedra Miguel Delibes y servicio de publicaciones de la Univ. de Valladolid)
Me ha venido a la cabeza que hace cosa de un par de días estaba yo viendo la tv, un informativo de Extremadura, mientras cocinaba, y me encontré con mi querido profesor de la Universidad de Extremadura de Cáceres: Don Ricardo Senabre Sempere. Qué buenos apellidos, sonoros ellos, que hacen que los recuerdes siempre, a pesar del tiempo transcurrido. ¿Desde 1983, la última clase que tuve de Crítica Literaria? Cómo pasa el tiempo, qué mayores nos vamos haciendo.O ya lo somos.
Pero no me olvido de sus clases, interesantes siempre, en las que estaba prohibido aburrirse por lo que se contaba y cómo se contaba. Allí empezamos a saborear lo que era auténtica literatura, aunque nos costase un cierto sufrimiento, unos cuantos nervios, un sinvivir permanente tan productivo a la postre. No se podía bajar la guardia nunca. Los cinco sentidos puestos en sus palabras, porque si no perdías la posibilidad de llegar al meollo del asunto tratado: la estilística de este o aquel poeta, narrador, casi nunca dramaturgo. Era la clase de la vivisección del texto literario. ¿Tendría algo que ver el aula en el que dábamos la clase de crítica literaria, un antiguo quirófano de un hospital de no se sabe cuándo, en el que estaba la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres? Eso nos decían los que pululaban por sus pasillos, mayores que nosotros y muy amigos de chascarrillos y curiosidades varias. No sé si sería verdad aquello. Lo que sí comprobé es que el aula estaba que se caía a pedazos de vieja, deteriorada, llena de remiendos y parches como más o menos el atuendo de Carpanta. Nunca un mejor sitio para hablar de la Literatura de Postguerra, porque parecía aquel sitio que acababa de recibir una bomba o había estallado un obús hacía poco.
De aquellas clases del profesor Senabre, su monográfico sobre la Postguerra, me viene a mí esta aficción por leer tanto acerca de la Guerra Civil, y seguir con tanto interés esa novelística de Postguerra que tantas horas me ha hecho seguir pegada a un libro.
Y sobre todo me hizo comprender que tenía mucho que aprender y debía estar alerta cuando me señaló en un examen final que nunca se debe escribir ese "sobre todo "junto, si no nos referimos a un "abrigo"... Y me acuerdo como si fuera ayer el berrinche que me costó. Qué pipiola era, no tenía ni idea de todo lo que tendría que ser mejorado para una simple supervivencia académica.
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