martes, noviembre 15, 2005
Curso del Cnice.
Ahora que tengo un dolor de garganta inaguantable me refugio en internet para hacer reposo de voz y dejarme de charla. Es que cualquier frío, una corriente de aire, un cambio de temperatura repentino, la calefacción altísima de los sitios, todo va a repercutir en mi garganta. Mi sufrida voz ya no puede más. Madrugones diarios, que salgo sin apenas voz; luego, las clases, ese ruido permanente de los alumnos en las aulas(que parecen a veces jaulas de monos chillones); no sé cómo voy algunas veces a trabajar, con la afonía permanentemente como compañera de viaje. Y es que la voz es mi instrumento de trabajo. Si la pierdo, adiós muy buenas.
Este año me he matriculado en un curso del CNICE sobre el cuidado de la voz en los docentes. Vamos a ver si aprendo muchas cosas de aplicación práctica en las clases. Ya me sé la teoría por otro curso que hice gracias al CPR de Azuaga. Ese me sirvió de mucho en el momento. Pero luego he ido perdiendo la construmbre de seguir al pie de la letra lo aprendido. Qué mala alumna resulto. Como la belleza, las buenas costumbres no se pegan. Somos duros de roer con la respiración, la relajación...
Últimamente estoy haciendo ejercicio físico y eso le viene genial, aunque parezca una tontería, a la tonificación de los músculos encargados de la respiración. Algo muy beneficioso para mí. Dejaremos de lado la mala utilización vocal y el cansancio crónico, que falta me hace.
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1 comentario:
Ese curso me venía bien a mí. La garganta también es mi punto flaco. A ver qué tal te va y me dices .Saludos
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