martes, diciembre 13, 2005

Meritxell escribe poco por aquí...

¿Cuánto hace que no vengo a dejar un mísero saludo a los incondicionales? Es que ya ni me acuerdo. Ni lo voy a comprobar tampoco. Sabía yo que tarde o temprano me acabaría cansando del "juguetito" este de los blogs. Y pronto hará el año que los descubrí, así por casualidad y sin alevosía. Hoy no tengo, tampoco, mucho tiempo libre para nada que no sea la obligación, la obligación y otra vez la obligación. De esparcimiento nada, no toca, no entra en el programa. Un año ha pasado y apenas me he dado cuenta hasta ahora que lo he señalado. ¿Y por qué entran estas ganas repentinas de recopilar recuerdos, emociones, sentimientos, pensamientos y demás cuando se van acercando las navidades y nos volvemos un poco nostálgicos? Uf, es lo de todos los años por estas fechas. ¿Quién se puede resistir? Ya solo con la decoración navideña por todos lados, los preparativos y la parafernalia de lo que se nos avecina y que muchos no disfrutamos como se espera de nosotros en algunos ambientes de compras compulsivas... De momento dejo esto como aperitivo de lo que vendrá después. Sálvese el que pueda.

1 comentario:

Gatito viejo dijo...

Compras ,compras y más compras en Navidad .El dinero se va en hacer regalos , en excesos ,pero esto no nos hace más felices . Habría que inventar otra cosa ...Siempre que viene Navidad pienso en huir , en escapar de este círculo consumista que nos rodea ,pero enseguida pienso que es igual en todas partes¡Lástima!, me habría gustado más seguir en la Navidad de ilusiones de mi infancia .Saludos