viernes, febrero 02, 2007

Publicidad a macha martillo.

¿Puedes escuchar sin un sobresalto de pánico el anuncio completo que hacen de Marina DÓrs? No sé si es manía persecutoria o qué, pero es escuchar la voz cantarina de Anne contanto (¿o cantando?) las excelencias de un chequeo preventivo en Marina DÓrs y mi corazón se dispara en una taquicardia angustiosa. Tardo bastante en recuperarme, porque suelen repetir el dichoso anuncio hasta la saciedad, en una cadena de televisión, en una de radio, en lo que sea, no te vayas a olvidar de irte de vacaciones a Castellón o donde diablos esté instalado ese microcosmos de la felicidad más absoluta. Muy bien. De acuerdo. Anne nos ha convencido. Venga, vámonos a Marina DÓrs, que no la vamos a encontrar a ella, pues seguramente estará en el Caribe con su Fuster y su vida de alto nivel- es amigo íntimo del Príncipe Felipe, ahí es nada-. Hoy, mientras cabeceaba en la sobremesa, vi por televisión un primer plano de Anne muy recatada tras unas gafas de sol, gorra que tapaba su rubia melena nórdica y ropa muy moderna y de colorido indescriptible por su variedad cromática. No iba sonriendo con esa cándida sonrisa de chica guapa -que -lo -sabe que suele lucir en sus programas y anuncios. Esta vez era sorprendida por la competencia cuando no quería informar sobre su vida privada ( le preguntaban por su ex, el bailarín Igor Yebra, claro) y huía como podía del acoso de los pertinaces, impertinentes y bocazas de la telebasura. Es verdad que el estilo de una y de otros es completamente distinto. Hay educación y buenas maneras en Anne y zafiedad en los otros . No tienen nada que ver. Pero al final todos están abordando los mismos temas que, por lo visto, interesan sobremanera al público que mira la tele: la vida de los famosos, de la gente de moda, etc. De la gente realmente valiosa, pocos hablan. No les interesa ni a unos ni a otros. Se dejan para esos programas ladrillo que no ve nadie, por ser a unas horas intempestivas que no hay quien pueda ver. Pasa como con las buenas películas: primero los bodrios y luego la calidad para quien resista y no se duerma. A ciertas horas, no seamos tan bestias de ponernos a pensar en grandes problemas de la humanidad. Así, en la hora de la siesta (ojo, es muy saludable, ya lo han vuelto a repetir en Francia) tendrás que reírte con las monerías de los monos de verdad de la 2 o, si lo prefieres, con los orangutanes que pululan por la de Tele5. Total, es para ir cogiendo el sueñecito mejor, de puro aburrimiento por lo repetitivo que resultan los actos de sus protagonistas.

2 comentarios:

Gatito viejo dijo...

Marina...¡Ciudad de vacaciones! ¿Dígame? Cada vez que oiga el anuncio me acordaré de ti. Es machacón, sin duda, vamos que lo que hace es que no quieras ir a ese sitio por castañón. Habrá que sufrirlo en silencio...
Saludos

Meritxell2000 dijo...

¿No haríamos mejor en irnos a un chequeo preventivo de esos, que estarnos riendo de esa joya urbanística?. Como somos de ignorantes...Anda que no nos lo repiten veces, hay que dejarlo todo y acudir al centro de ocio más importante de Europa. jejejejeje

Un abrazo, Gatito.