lunes, junio 04, 2007

Eduardo Mendoza.

Acabo de leer en El País de hoy lo que dice Eduardo Mendoza ("Refundación") a propósito de los mencheviques, con esa guasa que tiene que salir por donde sea. "Tras el triunfo de la Revolución, estuvieron a favor y en contra de la colectivización y de que el nuevo régimen fuera demócrata o dictatorial. El partido contaba con una fracción conservadora, otra extremista y otra moderada. Lenin, que no era un tipo dubitativo, les resolvió todas las dudas de golpe. Primero los borró del mapa y luego mantuvo vivo su recuerdo a base de denuestos." Esos expulsados de la Historia, antiguallas, como los denomina Mendoza, serían muy atractivos para él, por lo raro, extraordinario y atípico que se da en política a día de hoy. Domina tanto el desencanto en la sociedad, o por lo menos, en una parte importante de la sociedad española que está harta de según qué políticos. Queremos cosas nuevas o no tan nuevas. De lo que ya andamos sobrados es de cínicos. Da igual el partido político que sea. Los hay a montones. No estaría mal que una vez que ha desempolvado a esos mencheviques, nos presentara el mismo Mendoza con mayor profundidad su programa electoral, que tiene que ser de una enjundia desquiciante. Vamos, que a Eduardo Mendoza seguro que no le daban gato por liebre. No es fino él ni nada. El sentido del humor en grado sumo y al poder. Mejor al principio, que no al final siendo la irrisión de todo Cristo.

No hay comentarios: