lunes, enero 21, 2008

Cuatro libros y una película.

Esperaba haber acabado el libro Palomas de guerra, de Paul Preston antes de comentar nada aquí, pero me parece que tardaré en llegar al punto final de la obra. No puedo estarme quieta con este libro y seguir avanzando página tras página. No me había pasado con libros de este tipo, pero qué quieres, con Palomas, no llego a la página 433 ni aunque me lo proponga. Muy entretenido no es. Te atiborra de información y acabas mareada. Entonces te vas a las fotos de esas “palomas” y sientes más curiosidad por sus vidas. Vuelta a leer fragmentos aquí y allí de unas y otras: Mercedes Sanz- Bachiller, Nan Green, Priscilla Scout- Ellis, Margarita Nelken y Carmen Polo. Las vidas de esas mujeres durante la Guerra Civil son tan distintas que te planteas cómo ha ido Preston a fijarse en ellas para su trabajo de investigación. Sorprende la minuciosidad con que rastrea en sus vidas. Es un alarde de meticulosidad y curiosidad sin límites por parte de Preston. El caso es que no es excesivamente aburrido, he leído cosas mucho más engorrosas por lo prolijas y mareantes (anda que Fernando Sánchez Dragó no me ha sacado de quicio llevándome por vericuetos y a mal traer con sus Muertes paralelas, que tampoco he finalizado, porque necesito aire fresco de otros libros más “normales” que no ofrezcan tanta información a diestro y siniestro, que sigan una línea menos enrevesada y nos lleven a buen puerto sin marear la perdiz a troche moche. Me gusta complicarme la vida yo solita. No hay libros por ahí…¿Será por libros? Bueno, el caso es que me atrae mucho el de Preston, pero ya digo que me cansa. Tengo que leer mientras una obra de Carlos Arniches y me río mucho, mucho mucho. Vuelvo al de Sánchez Dragó (cojo oxígeno y me sumerjo con un allá vamos resignado, pero vamos avanzando, qué narices): luego me encuentro con el de Jesús Ferrero Las trece rosas y cómo no lo voy a releer si acabo de ver la película y salgo asqueada. Uf, qué bodrio. Nada que ver con las dos novelas que tratan ese tema del fusilamiento de esas menores. Uno el de Jesús Ferrero: Las trece rosas; y el otro, el de Carlos Fonseca: Trece rosas rojas . A ver, qué no me gusta la dichosa película… por mucho premio que le quieran dar. Lo siento muchísimo, oiga. Otro día lo cuento.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Algunos de los personajes de ese libro aparecen en Mala gente que camina de Benjamin Prado(M.Sanz Bachiller).Te gustara.