miércoles, mayo 10, 2006

Lío de gafas.

Ya tenemos las gafas famosas (en un post hablé de que me las tenía que poner para cerca) y qué gozo en un pozo. Sí, muy típico lo que me acaba de suceder. A saber: esta mañana me las llevé al instituto, a mi trabajo, y di la primera clase con las gafas normales, las que uso para lejos. Claro, estoy tan acostumbrada a llevarlas a todas partes que aunque no las necesite en la clase, permanezco con ellas puestas todo el rato ,normalmente. Me di cuenta de que en el bolso llevaba las nuevas gafas y me las puse para leer algo mientras hacían un examen mis alumnos en la segunda hora. Qué maravilla leer sin esfuerzo, relajadamente y que, por cierto, no me costó nada adaptarme a ellas. Genial. Así estuve durante esa hora y lo gracioso es que cuando me paseaba por el aula y miraba a la lejanía por la ventana, oh milagro, veía si no perfectamente como con las gafas para lejos, sí me podría apañar perfectamente. Vamos, que lo principal lo veía. Hombre, un matorral, allá lejos tal vez se me escapara, pero tampoco era necesario verlo todo a la perfección, para eso estaban las otras gafas. Salí al pasillo y algunos alumnos se habían percatado del cambio de gafas. Por más que caminara intentando pasar desapercibida, nada. Ya estaba el comentario de las nuevas gafas. Son muy cumplidos algunos. Sonrisas y ya está. Qué les vas a decir. Ahora mismo estaba leyendo con las gafas para lejos, la costumbre,y qué cansancio, de nuevo picor de ojos, dolor de cabeza. Anda, las gafas nuevas... Ya por fin las tengo puestas y la diferencia es abismal. Sirva este post- agradecimiento a mis queridas gafas para cerca, que estoy como niño con zapatos nuevos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Entiendo bien lo de la importancia de esas gafas de cerca, pero hay que tener cuidado con los despistes. A mí me ha pasado el tenerlas puestas mientras leía algo en el coche e ir a arrancar y ver que no veía nada porque se me olvidó quitarlas. No has pensado en unas lentes progresivas? Te serían mucho más comodas. Besitos.

Meritxell2000 dijo...

El otro día me volvió a pasar otro percance. Me fui a la clase y bien, di la clase con las gafas nuevas sin problemas; ya estoy superadaptada. Tan bien estaba que me salí a la calle con las gafas de cerca y al cabo de un buen rato me di cuenta de mi "limitación" porque de lejos lejos no veía apenas nada. Cómo tenemos la cabeza ya; aparte de la vista...

Ah, también ahora mismo estaba con las gafas de lejos escribiendo esto y he tenido que parar, ponerme las otras gafas de cerca y reírme mucho de mí misma. Qué vas a hacer.
Con el tiempo tendré que pensar en otro sistema, como esto siga así.