martes, septiembre 06, 2005

"Messenger" molestoso.

No les gustaba usar el "messenger". A ninguno de los dos. Lo odiaban. Sí ,esa espera del mensaje de uno tras el mensaje del otro les agotaba la paciencia. Y tenían prisa por comunicar rápido lo que que se iban a decir. Y pasaba como con el teléfono, que se estaban despidiendo, mandando besos y abrazos y de repente se acordaban de lo de esta mañana y hala, venga, a contar lo que había pasado esta mañana. "Oye, me tengo que marchar", y salía otro tema que estaba en el tintero y ,que por asociación con no se sabe qué cosa, pues sale a la palestra y más charla que te crio... "Nada de "messenger", me oyes, mañana me envías un "e-mail" y me cuentas de corrido todo lo que quieras, que yo lo leeré y luego te contesto lo que me dé la gana escribirte. ¿No sabes que voy a la carrera y no tengo tiempo ni de conectarme? Pues lo sabes de sobra, te haces el bobo y nunca me escuchas cuando te hablo. Estamos de exámenes y me muero por salir a la calle a respirar un poco después de los tochos de libros que me meto entre pecho y espalda. Como si fuera nuevo para ti..." Para qué le iba a escuchar, si lo que quería él era hacerle rabiar, según su costumbre. Si no quieres caldo, toma tres tazas y santas pascuas. "A mí me vas a venir con exigencias del guión".

3 comentarios:

Gatito viejo dijo...

Has dado en el clavo.Odio el messenger .Me parece lento y me aburre.Las conversaciones se cruzan a ver quien da más.Prefiero un e-mail y así lo leo cuando quiero.Saludos

Meritxell2000 dijo...

Sí, Piti, qué nostalgias...las cartas que recibíamos con esa ilusión de colegialas. Ya pasó esa fiebre de escribirse todas las semanas. Hoy nadie escribe a nadie. Todos con el teléfono, s-mails, sms y no es lo mismo, para nada.
Por supuesto que es más rápido, llega al momento y eso también hay que valorarlo positivamente. Pero esa magia de recibir una carta del correo corriente o por avión esperada no hay quien lo olvide, por mucho sentido práctico que se tenga.
Un abrazo.

Meritxell2000 dijo...

Gatito, ya veo que a ti te gusta meditar cada una de tus palabras y esperar la contestación en el messenger tan aburrido...como que no estás por la labor. Yo no me acostumbro tampoco. Práctico, sí es, como los sms pero no me acaba de entusiamar. Yo prefiero también el e-mail, puestos a elegir. Como mi personaje del relato, un "alter ego".

Saludos para ti también.