lunes, abril 25, 2005

Pereza.

Llevo algunos días postponiendo una obligación que no es que me moleste en absoluto, simplemente me da pereza. ¿Es menos molesta una cosa que te da pereza? Al contrario, resulta peor: nunca tienes ganas ni haces amago de realizarla y así , tal vez, nunca se haga. No, no me refiero a la Declaración de la Renta.Más me vale... Tampoco me ha venido a la memoria lo de telefonear a los de Via Digital para ver cuándo se llevan el descodificador una vez que nos dimos de baja en el servicio. Eso queda pendiente también para otro día. ¿Ir a la peluquería a dar las mechas? Ah, es verdad, ya toca...¿Por qué hay días que sentimos obligaciones por todos lados? "Tengo que recordar hacer eso","No me puedo olvidar de ir...", "Como se me pase el plazo de eso otro..."Y así la cantinela a todas horas.Apúntalo en tu agenda, haz por memorizar todo lo que te queda pendiente...Que lo harás. Pero siempre habrá algo que te dé una pereza infinita, una rabia contenida por tener que hacerlo inexcusablemente y sin malditas las ganas.

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