domingo, febrero 08, 2009

Vuelta al redil

Regreso, que no es poco. Vuelta al redil de la publicación de posts con mayor o menor interés para alguien. No os matéis por comentar, que hay tiempo para todos... Como no le interesa a nadie y, se nota el poco tráfico que tiene este desventurado blog, yo tampoco me mato por venir a escribir lo que se me ocurre. Prefiero pensar las cosas, meditarlas y dejarlas ahí muy bien en mi memoria. Siempre tan perezosa a la hora de escribirlas. Lo cómodo es lo otro. Y ya nos vamos conociendo jejejejeje Con estos días tan especiales ellos, que hace tanto frío que da de todo en la calle. Qué vendavales. Nada de calle y casa, mucha casa y mucha relectura y de vez en cuando lectura nueva, como la que he tenidos de Daniel Pennac y su último libro MAL DE ESCUELA. Sí, me lo recomendó alguien desconocido en este blog. Un comentario de esos que surgen de vez en cuando y tanto te alegran, venga de quien venga. Así que lo he leído por fin y estoy encantada de haberlo hecho. Es que se lo recomiendo a todo el mundo que sienta un cierto interés por la educación y sus aledaños. Pennac me gusta como escribe. Es la naturalidad en persona, la cercanía, la sensatez y la sencillez a la hora de exponer sus opiniones. Recuerda repetidamente que él fue un zoquete en su niñez a la hora de aprender a leer y después, en el prendizaje de cualquier materia a la que se enfrentara en su colegio. Encantador su punto de vista: restrospectiva de su vida de estudiante negado para los estudios. Nada de contarnos las cosas como el sabio profesor que llegó a ser con sus alumnos parisinos durante veinticinco años. No tendría mérito contar las cosas de ese modo. Nada de eso, se baja de las alturas y desciende hasta el basurero en que cayó en Marruecos, fortuitamente, durante sus inicios como estudiante. Es como si quisiera decirnos que más bajo no se podría caer y que, sin embargo, se sale de allí, se avanza y se convierte uno en profesor, si se da el caso, todo a fuerza de tesón y ganas de progresar "adecuadamente" Sé que sería muy interesante que tanto profesores como alumnos leyeran este libro de memorias, ensayo, novela, todo y más. Pero los alumnos ya tienen que leer demasiados libros de lectura obligatoria, no sólo de lengua y literatura, sino también de otras asignaturas, y no van a querer bajo ningún concepto leerlo, de momento. Yo se lo dejaré escrito en la pizarra para que alguno, de los que siempre afortunadamente tenemos en las aulas lo anote, lo saque de la biblioteca escolar en préstamo y disfrute de sus páginas sin prisa y sin tener que hacer la obligatoria ficha bibliográfica para ser entregada al profesor. Disfrutando de la lectura, lo que ningún zoquete ha disfrutado, desafortunadante, a pesar de nuestros inútiles esfuerzos por sacarlos del basurero. Nosotros no somos Pennac, nos queda mucho, tenemos que aprender tanto de él y sobre todo, tenemos que volver tantas veces la vista atrás, ver cómo éramos en nuestra infancia y reconciliarnos con lo que éramos para poder ayudar mejor a comprender lo que vemos a nuestro alrededor en este sistema educativo. Un poco de empatía, por favor.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo te sigo leyendo y me gusta venir de vez en cuando...y comentarte. Un beso.

Meritxell2000 dijo...

Así, con gente como tú, me sacudo la pereza y vengo.

Besos