miércoles, enero 14, 2009

Doctor Pasavento

Después de leer cualquier libro y más si me ha gustado y he disfrutado enormemente con su lectura, siempre acostumbro echar una miradita en internet a propósito de su autor, su obra y ese tipo de cosas. Me ha pasado con DOCTOR PASAVENTO de Enrique Vila Matas. Y cuántas cosas hay sobre él: está por todas partes Vila Matas. No me he perdido ni Youtube. Es mi deporte favorito. Antes teníamos las enciclopedias, los libros de crítica literaria, etc. pero ahora ya es el acabose con esto de internet. Nos podemos dar el hartazgo a propósito de los autores y sus obras. Genial, oiga, ¿por qué no inventaron antes, cuando yo era estudiante y me perdía en las bibliotecas? Comodidades mil.¿Y cuando íbamos a la bilioteca universitaria a por un libro de la bibliografía recomendada por un profesor y no había más que un ejemplar? ¿Y cuando nos teníamos que fotocopiar la obra en cuestión porque no se editaba ya pasándolas canutas? Cuánta miseria en nuestra época estudiantil y cuántos sinsabores para conseguir ilustrarnos un poquito. A la caza del libro en la biblioteca entre la caterva de alumnos universitarios...Illo tempore... Pues sí, me gusta más esta época. Lástima que ya somos unas carrozas. Bueno, bueno, a ver. Tenemos la curiosidad intacta, las ganas de seguir aprendiendo tantas cosas que desconocemos, este mundo de internet, el progreso, las nuevas tecnologías...Los jóvenes no saben lo que tienen y apenas disfrutan de las posibilidades que se les ofrece. Consentidos, como con zapatos nuevos permanentemente y sin apreciar el potencial que tienen estos tiempos. A pesar de la crisis, que algunos ni lo notan, porque el despilfarro sigue. A propósito de Doctor Pasavento, mi título de este post, por alqo será, tengo que recordar que la primera vez que lo vi fue en casa de mi hermana (siete largos meses desde que murió, un día como hoy). Lo vi en su biblioteca y me puse a leer el libro que le había pertenecido, que había leído con entusiasmo hacía un año, antes de que le pasara lo de su enfermedad. En ese tiempo feliz que nada nos preocupaba y que ahora tanto echo de menos. Hablamos de Vila Matas y ella me lo recomendó porque era admiradora acérrima de su literatura. Tenía bastantes libros y me los fue recomendando. Yo no le presté demasiado caso porque andaba leyendo unos pocos a salto de mata. Empiezo uno, continúo con otro, ahora retomo, dejo y así. Mira por donde leí Doctor Pasavento en unas circunstancias terriblemente tristes, llenas de recuerdos, de nostalgia y con deseos de retroceder en el tiempo. Ella estaba omnipresente en cada una de sus páginas. Este día la recuerdo más de la cuenta.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Da gusto leerte de vez en cuando. Besitos.