sábado, enero 28, 2006

Leyendo el periódico.

El miércoles, viene mi marido con un ejemplar del "Hoy" y me pone ante los ojos una foto del pantano de Valdecañas. Sólo veo la foto así a primer vistazo y me pregunto qué habrá pasado allí para que salga en primera página, al lado de la noticia sobre Rajoy frenando la dimisión de Piqué... Se pone a leerme la noticia y no doy crédito. "¿Que van a contruir un complejo turístico en Valdecañas? ¿300 hectáreas del embalse de Valdecañas para campo de golf, hotel cuatro estrellas, centro balneario, urbanización de 300 viviendas? ¿Que dices qué? A ver dímelo de nuevo todo, desde el principio". Me leyó de pe a pa, con sus pausas correspondientes y me quedé mirando como boba. -Bueno, no está mal la cosa. Si es verdad, claro, que lo mismo es un proyecto. -No, la Junta lo ha aprobado. Una empresa andaluza invierte en esa zona de Cáceres. No creo que se echen atrás ahora que sale en el periódico a bombo y platillo... -No sé, no sé, ya vendrán los ecologistas con algo que dé al traste. -Vamos, hombre, todo puede ser. Pues vaya que si todo puede ser. La escena se repite a los dos días siguientes: ding-dong. Los ecologistas llamando. Viene otra vez mi marido con el periódico y me da la buena nueva: -Acertaste. Premio. Los ecologistas ya están en pie de guerra. "Adenex demandará a la Junta si no cambia la ubicación del complejo de Valdecañas" -Yo lo sabía. Impepinablemente tenían que decir algo. A ver en qué queda la cosa, si turismo "versus" grullas, o seguimos estando como estamos. Muy bellos paisajes pero sin futuro para aquella zona deprimida. ¿Las personas no son importantes?¿No importa revitalizar la economía de Extremadura siendo respetuoso con el medio ambiente? ¿Es que la Dirección General de Medio Ambiente daría el visto bueno a algo que atentara contra el patrimonio natural de nuestra región? No me cabe en la cabeza, que no se haya tenido en cuenta el tema de las grullas, las avutardas y los sisones. Qué pueden responder a los de Adenex... Si las tierras que están debajo de las aguas del pantano tuvieran voz, cuántas cosas nos iban a contar desde aquel 1957 en que empezó la historia de tantos cambios para la población que habitaba por allí, gente de El Gordo y Berrocalejo, principalmente; que dedicaban su vida a la agricultura y ganadería y que por "cuatro perras" que se les abonó en las expropiaciones de las tierras inundadas, rompieron con su vida anterior, se tuvieron que marchar de allí camino de la emigración o sabe Dios dónde irían a parar. Memoria histórica. Hay muchas pequeñas historias bajo las aguas del pantano de Valdecañas. El pasado nunca se va del todo. Nada de pasado está. Estoy que no vivo esperando nuevas noticias día sí, día también sobre este asunto que parece que a mí no me dejará indiferente, frente a otras noticias del periódico.

3 comentarios:

manolotel dijo...

Estoy impresionado. Yo estuve trabajando por allí.
En alguna parte tengo un poema (lo buscaré) a propósito de un pueblo hundido bajo las aguas.

Gatito viejo dijo...

Me impresiona sobre todo esa gente que perdió todo bajo las aguas. Cuántas posibles historias por conocer. No estoy de acuerdo con que se siga dejando a los pueblos morir poco a poco y cuando hay una iniciativa surja el mismo problema de siempre. ¿Hay un estudio serio? pues se supone que no habrá daños ecologistas ¿no? O es que los ecologistas no pueden estudiar el proyecto y aportar sus ideas para mejorarlo en lugar de echarlo para atrás. Yo estoy a favor del progreso de los pequeños pueblos, del desarrollo sostenido, avance, pero respetando el medio ambiente, que es lo que queremos todos. De otra forma los pueblos agonizan, no hay nada, sólo salir en busca de oportunidades. Si el proyecto se estudia detenidamente podrá salir adelante porque la idea es buena. Existen maneras de respetar el medio ambiente. Lo ideal es llegar a un acuerdo entre posturas encontradas.

Meritxell2000 dijo...

Manolotel, qué sorpresa, dime dónde. Y el poema ponlo en tu blog si lo encuentras.

Gatito, somos de la misma opinión, a ver en qué queda todo el asunto.


Abrazos a los dos.